La seguridad de la República Checa y el futuro de Europa se convirtieron en el tema principal del debate político en el cuarto aniversario de la invasión rusa de Ucrania. En una audiencia pública en el Senado, el Presidente Petr Pavel subrayó que la defensa del Estado no es sólo tarea del ejército, sino de toda la sociedad. Al mismo tiempo, se expresaron las diferentes posturas del gobierno y la oposición sobre el apoyo adicional a Kiev y la financiación de la iniciativa sobre municiones.
En su discurso, el Presidente afirmó que „la seguridad es una responsabilidad compartida por todos“ y que la República Checa necesita una legislación que responda a las realidades de seguridad del siglo XXI. Según él, hay que crear un marco jurídico completo que permita una respuesta rápida del Estado en las crisis, la protección de las infraestructuras críticas y el refuerzo de la ciberdefensa.
Paul también advirtió de que los conflictos modernos no sólo los deciden los militares, sino también la resistencia de la sociedad, la capacidad de contrarrestar la desinformación y la voluntad de defender los valores democráticos.
El Presidente señaló que si Ucrania caía, Rusia no se convertiría en un socio, sino en una amenaza para otros Estados de la antigua esfera de influencia soviética.
Según Pavel, Europa debe reforzar sus propias defensas y ser capaz de hacer frente a la presión de las grandes potencias. También subrayó la necesidad de cumplir activamente los compromisos de la OTAN y de reforzar la defensa civil y la resistencia psicológica de la población.
El Jefe del Estado Mayor también intervino en la audiencia Karel Rehka, quien advirtió de que la actual legislación checa no permite al ejército responder eficazmente a las nuevas amenazas a la seguridad. Según él, las leyes actuales sólo contemplan una crisis en estado de emergencia nacional, lo que es insuficiente en la era de los conflictos híbridos.
El debate sobre la seguridad se desarrolla en paralelo a las disputas políticas sobre el apoyo a Ucrania. El Primer Ministro Andrej Babiš calificó la guerra de „absurda“ y expresó su esperanza de un pronto final mediante negociaciones diplomáticas. Su predecesor Petr Fiala Por el contrario, subrayó que la ayuda a Ucrania es una inversión en la seguridad de la República Checa y pidió al gobierno que reanudara la cofinanciación de la iniciativa checa sobre municiones.
Consejero de Seguridad Nacional Hynek Kmonicek dijo que gracias a esta iniciativa, Ucrania recibió el año pasado 1,96 millones de piezas de munición de gran calibre, lo que representó casi la mitad de todas las entregas de este tipo. En lo que va de año, se ha conseguido financiación para unas 880 000 municiones.
El Ministro de Asuntos Exteriores habla sobre la escena internacional Petr Macinka en la Asamblea General de la ONU, donde declaró que una invasión nunca podría ser legítima y que „los misiles no son un argumento“. Rusia, dijo, no estará más segura si continúa la guerra y la verdadera fuerza de una superpotencia reside en su capacidad para poner fin al conflicto.
El cuarto aniversario de la guerra ha mostrado así un amplio consenso en la República Checa sobre el hecho de que la agresión rusa representa un importante desafío para la seguridad. Al mismo tiempo, sin embargo, ha revelado percepciones divergentes entre los líderes políticos sobre el papel que debe desempeñar la República Checa en la defensa de Ucrania y de su propia seguridad en un mundo cambiante.
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