PRAGA - La República Checa está introduciendo medidas preventivas de seguridad en respuesta al rápido deterioro de la situación en Oriente Próximo. El Primer Ministro, Andrej Babiš, declaró tras una reunión del Consejo de Seguridad del Estado que el Gobierno no quiere revelar detalles concretos de las medidas adoptadas para no menoscabar su eficacia. Sin embargo, confirmó que los ciudadanos podrían notar una mayor presencia policial en las calles en los próximos días.
Según el Primer Ministro, se trata ante todo de una medida preventiva. La República Checa no dispone actualmente de información sobre una amenaza concreta contra su territorio, pero las fuerzas de seguridad están respondiendo al deteriorado entorno internacional y a los posibles efectos indirectos del conflicto. Por ello, la policía reforzará las patrullas, especialmente en las grandes ciudades, en lugares concurridos y en objetos que puedan representar objetivos simbólicos.
Al parecer, se ha reforzado la protección de edificios diplomáticos, instituciones judías e instalaciones estadounidenses, por ejemplo. Otros Estados europeos están adoptando medidas similares mientras se preparan para las posibles implicaciones para la seguridad de una escalada del conflicto entre los actores regionales de Oriente Próximo.
Además de la seguridad interior, en la reunión del Consejo de Seguridad Nacional también se trató la situación de los ciudadanos checos en el extranjero. Miles de checos permanecen en algunas partes de la región, cuyo regreso se complica por el cierre del espacio aéreo y las cancelaciones de vuelos. Por ello, el Gobierno prepara escenarios de repatriación y mantiene aviones en estado de alerta por si fuera necesaria una evacuación.
Los expertos en seguridad señalan que estas precauciones no son infrecuentes. Los países de la Unión Europea las introducen siempre que los conflictos internacionales aumentan el riesgo de radicalización de individuos o de los llamados atacantes solitarios. Una presencia policial visible en tales situaciones no sólo tiene un efecto protector, sino también psicológico: tiene un efecto preventivo y tranquiliza a la población.
El Primer Ministro también subrayó que el Estado evalúa continuamente la información procedente de los servicios de inteligencia, el ejército y el sistema integrado de rescate. Afirmó que la prioridad del gobierno sigue siendo la seguridad de los ciudadanos y su disposición a responder a cualquier cambio en la situación.
Para los residentes de a pie, todavía no ha cambiado nada importante. Las autoridades no han emitido ninguna restricción ni advertencia a la población y apelan sobre todo a una mayor precaución y al seguimiento de la información oficial. Las medidas son una respuesta preventiva a los inestables acontecimientos internacionales, no una respuesta a una amenaza inminente dentro de la República Checa.
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