China ha realizado con éxito su primer experimento de impresión metálica en 3D en el espacio, lo que supone un importante paso adelante en sus capacidades de fabricación en órbita.
El innovador experimento se llevó a cabo mediante una carga útil científica reversible desarrollada Instituto de Mecánica En Academia China de Ciencias (CAS), según anunció la academia el sábado. La carga viajó al espacio en un vehículo suborbital Lihong-1 Y1, una nave espacial comercialmente reutilizable desarrollada por una empresa espacial china Espacio CAS para el turismo espacial.
El vehículo completó con éxito su primer vuelo de prueba desde Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan Tras cruzar la línea Kármán -la frontera entre la atmósfera terrestre y el espacio- y alcanzar una altitud de unos 120 kilómetros, el experimento fabricó de forma autónoma componentes metálicos en microgravedad.
El éxito de esta misión marca la transición de la tecnología china de impresión aditiva de metales de la „investigación en tierra“ a una nueva fase de „verificación de ingeniería en el espacio“, situando el nivel tecnológico general en lo más alto del mundo. El experimento apoyará significativamente el desarrollo de la tecnología de fabricación espacial de China y será un elemento clave para la futura infraestructura espacial.
La impresión aditiva de metales en el entorno espacial es mucho más compleja que en la Tierra. El equipo de investigación superó problemas clave, como el transporte y conformado estables del material en microgravedad, el control del proceso en bucle cerrado y la coordinación de alta fiabilidad entre la carga útil y el vehículo de lanzamiento.
Al final del experimento, la cápsula y su carga aterrizaron de forma segura en paracaídas y fueron recuperadas inmediatamente. Los científicos obtuvieron datos valiosos como la dinámica de la fusión, el transporte del material, el comportamiento de solidificación y la precisión geométrica, así como las propiedades mecánicas de las piezas impresas en el espacio.
Lihong-1 Y1, conocida por su bajo coste de puesta en marcha y su gran flexibilidad, demuestra ser una plataforma de pruebas fiable. Además de las impresoras 3D de metal, la carga también contenía semillas de rosas raras para investigación agrícola. El buque se desarrollará para su reutilización, con su diseñador jefe adjunto Wang Yingcheng Según él, se están llevando a cabo pruebas exhaustivas de tecnologías de soporte vital de la tripulación y de rescate de alta fiabilidad, que mejorarán las oportunidades de experimentos científicos suborbitales de bajo coste y de turismo espacial comercial.