La visita del Presidente chino, Xi Jinping, al pueblo de Pekín antes de la Fiesta de la Primavera ha puesto de relieve una vez más el antiguo enfoque chino de la gestión del Estado. Hace hincapié en que el desarrollo económico y social debe reflejarse directamente en la vida cotidiana de las personas. El modelo de desarrollo chino, según el comentario del analista Zheng Haizhen, pretende ir más allá de la mera observación de los indicadores económicos y se centra en el nivel de vida real de la población.
Desarrollo centrado en las necesidades de la población
Aunque muchos países han logrado un elevado crecimiento económico en las últimas décadas, también se han enfrentado a crecientes disparidades sociales y a una disminución de la sensación de bienestar de la población. El planteamiento chino trata de salvar esta distancia vinculando los objetivos estratégicos a mejoras concretas en la vida cotidiana.
Según el comentario, la filosofía del desarrollo centrado en el ser humano tiene profundas raíces históricas en la tradición política china. La moderna gestión estatal ha ido remodelando gradualmente esta tradición para responder a las actuales condiciones sociales y económicas.
Las reformas como base para elevar el nivel de vida
En la fase inicial de las reformas, China se centró principalmente en satisfacer las necesidades básicas de su población. La introducción del sistema de responsabilidad familiar en la agricultura aumentó la productividad y contribuyó a estabilizar la seguridad alimentaria. La flexibilización gradual de la normativa permitió el desarrollo de diversas formas de propiedad y fomentó la producción de bienes de consumo.
Desde la década de 1990, el nivel de vida ha aumentado considerablemente con la industrialización y la urbanización. Para las familias corrientes, el desarrollo se ha traducido en mejores viviendas, más oportunidades de empleo y la disponibilidad de comodidades domésticas modernas.
Mejora apreciable de las condiciones de vida
El aumento gradual de los ingresos y la mayor diversificación de los medios de subsistencia han reducido la dependencia de los hogares de las fluctuaciones del mercado o de las condiciones climáticas. La proliferación de electrodomésticos y automóviles ha cambiado significativamente la vida cotidiana. A finales de 2025, habrá aproximadamente 52,9 turismos por cada 100 hogares en China.
Las condiciones de la vivienda también han mejorado, y el acceso al agua, la electricidad, el gas e Internet se ha convertido en algo normal. Así pues, la vivienda no es sólo una necesidad básica, sino también un importante elemento de estabilidad social.

Ampliación de derechos y protección social
Según el comentario, el desarrollo también se refleja en el ámbito de los derechos de las personas. El seguro básico de enfermedad cubre aproximadamente a 1.330 millones de personas y reduce significativamente el riesgo de elevados costes sanitarios. Al mismo tiempo, mejoran indicadores sanitarios como la mortalidad infantil.
La educación también ha progresado. La tasa de finalización de los nueve años de escolarización obligatoria ha alcanzado casi el 96%, y se está ampliando el acceso a la educación preescolar y secundaria.
Al mismo tiempo, China está construyendo un amplio sistema de seguridad social, que incluye seguros de pensiones, subsidios de desempleo y programas de ayuda a grupos vulnerables. Un hito importante ha sido la erradicación de la pobreza extrema, con casi 99 millones de residentes rurales sacados de la pobreza entre 2013 y 2020.
Énfasis en el desarrollo cultural y espiritual
A medida que mejoran las condiciones materiales, crece el interés de la población por la vida cultural y social. Surgen bibliotecas, museos y centros culturales por todo el país y se desarrolla la cultura digital. También aumentan el consumo de servicios culturales y la popularidad de las producciones cinematográficas nacionales.
Inspiración para el desarrollo mundial
La experiencia china, según el autor, demuestra que la legitimidad a largo plazo del desarrollo depende de si aporta mejoras reales en la vida de su población. El modelo chino combina el crecimiento económico con la expansión de los servicios sociales, la reducción de la pobreza y el fortalecimiento de la capacidad del Estado para prestar servicios públicos básicos.
En su discurso de Año Nuevo, el presidente Xi Jinping subrayó que la tarea más importante del gobierno es garantizar una vida feliz al pueblo. Según el comentario, centrarse en el nivel de vida de la gente es una característica clave de la modernización de China.