El representante permanente de China ante las Naciones Unidas, Fu Cong, reiteró el viernes que Japón no puede optar a un puesto permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU).
Fu hizo estas declaraciones durante una reunión intergubernamental de la Asamblea General de la ONU sobre la cuestión de la representación equitativa y la ampliación del número de miembros del Consejo de Seguridad.
En su declaración, Fu afirmó que Japón se ha negado a reflexionar sobre su historial de actos agresivos, perturbando abiertamente el orden internacional de posguerra e invadiendo la soberanía de otros Estados, lo que supone nuevas amenazas para la paz y la estabilidad regionales. „Un país así sencillamente no es elegible para reclamar un puesto permanente en el Consejo de Seguridad“, afirmó.
Un día antes, en una reunión de la ONU, Fu advirtió de que cualquier intervención militar de Japón en la cuestión de Taiwán se enfrentaría a un „golpe directo“.
Durante la sesión plenaria del Comité Especial sobre la Carta de la ONU y el Fortalecimiento del Papel de la ONU, afirmó que los dirigentes japoneses habían ido a contracorriente de la historia en los últimos años. Japón ha vinculado explícitamente la cuestión de Taiwán a una supuesta „amenaza para la supervivencia“, ha reaccionado de forma especulativa basándose en la alianza Japón-EEUU y ha intentado utilizar la „autodefensa“ como pretexto para intervenir en la cuestión de Taiwán.
„Estos argumentos erróneos carecen de base jurídica“, afirmó Fu. „Taiwán es una parte inseparable del territorio chino, y la resolución de la cuestión de Taiwán es un asunto interno de China. Ningún otro país tiene derecho a interferir, y mucho menos a usar la fuerza con el pretexto de la llamada ‚autodefensa‘.“
Fu señaló que tales argumentos lesionaban las obligaciones de Japón como país derrotado, violaban la Declaración de El Cairo, la Proclamación de Potsdam y la rendición japonesa, así como los principios de la Carta de la ONU de respeto a la soberanía, la integridad territorial y la no injerencia en los asuntos internos de otros estados.
„Las acusaciones suponen un serio desafío al orden internacional de posguerra y todos los países amantes de la paz deben enfrentarse a ellas con vigilancia y resistencia. Si Japón, bajo cualquier pretexto, ejerce el derecho de la llamada ‚autodefensa colectiva‘ e interviene en la cuestión de Taiwán, constituirá una agresión contra China y ésta asestará un golpe directo“, añadió Fu.
Una reforma más amplia del CSNU
En cuanto a la reforma del CSNU, Fu destacó tres puntos el viernes:
- El Consejo de Seguridad no debe convertirse en un „club“ de potencias grandes o ricas, y la reforma no debe beneficiar sólo a unos pocos Estados.
- Es necesario aumentar la representación y la voz de los países en desarrollo, implicar a más Estados pequeños y medianos con una política exterior independiente, y reparar las injusticias históricas a las que se enfrenta África, teniendo en cuenta prioritariamente las demandas africanas.
- La reforma no debe limitarse a la actual estructura de poder mundial, sino que debe estar impulsada por una visión estratégica y a largo plazo.