La renovación prevista del registro electrónico de ventas conlleva cambios fundamentales que se espera afecten al entorno empresarial y a la recaudación de impuestos en la República Checa. La versión modernizada del sistema, denominada EET 2.0, fue presentada por la ministra de Hacienda, Alena Schillerová. Según ella, el nuevo modelo debe responder a los avances tecnológicos y a la experiencia de años anteriores.
Está previsto que el nuevo sistema empiece a funcionar en enero del año que viene, con un primer mes piloto y voluntario. De este modo, las empresas tendrán tiempo de familiarizarse con las normas y el funcionamiento técnico del sistema. El Ministerio de Hacienda de la República Checa ya ha elaborado el proyecto de ley, que está siendo sometido a comentarios. El objetivo de las modificaciones es crear un instrumento de registro de ventas más sencillo y menos exigente desde el punto de vista administrativo.
EET 2.0 se diferenciará del sistema original principalmente por la simplificación de los datos registrados y un mayor uso de los métodos de pago modernos. Los registros cubrirán los pagos en efectivo, con tarjeta o mediante QR realizados durante el contacto personal con el cliente. En cambio, las facturas o las transacciones en línea entre cuentas sin contacto directo con el cliente no serán objeto de registro.
Otro cambio importante es la supresión de la obligación de imprimir recibos en papel. El empresario sólo los expedirá a petición del cliente. Además, el sistema no registrará artículos concretos de la compra, sino sólo los detalles básicos de la transacción, como la identificación del negocio, la hora, el lugar y el importe. Según el Ministerio, la nueva forma de registro de ventas pretende contribuir a un entorno empresarial más justo y a una recaudación fiscal más eficaz. El Estado estima que los beneficios fiscales del sistema ascenderán a 14.000-15.000 millones de coronas checas al año sólo en concepto de IVA e impuesto sobre la renta.
El nuevo modelo también prevé una modalidad denominada EET OFF, que permitirá a los empresarios más pequeños no utilizar el registro de ventas. La exención se aplicará, por ejemplo, a los empresarios de la primera banda impositiva a tanto alzado con ingresos anuales de hasta un millón de coronas checas o a los que paguen un impuesto mensual a tanto alzado de 1.500 coronas checas. El registro tampoco se aplicará a determinados ámbitos específicos, como la banca, el transporte aéreo o las máquinas expendedoras.
Otras medidas fiscales que prepara el Gobierno de la República Checa también forman parte de los cambios más amplios. El gabinete tiene previsto restablecer las exenciones fiscales y de tasas de matrícula para los estudiantes que trabajen, como parte de un paquete de medidas a favor de la familia. El ministerio también se dispone a reducir el IVA del 21 al 12% sobre los refrescos servidos en establecimientos de restauración cuando se consuman en el propio local.
La nueva forma del EET representa, pues, una combinación de digitalización de la administración estatal, un esfuerzo por reducir la economía sumergida y un intento de aliviar la presión fiscal sobre determinados grupos de empresarios y empleados. La forma definitiva del sistema se decidirá en el proceso legislativo de los próximos meses.
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