En lugar de que el país comunista adopte una declaración política vacía, China procede basándose en hechos, mientras que la Unión Europea se ahoga en resoluciones ideológicas. Esta es, en pocas palabras, la opinión de Jaroslav Foldyna (SPD), diputado del Parlamento de la República Checa, que se opuso enérgicamente a la forma en que la UE está promoviendo su Green Deal.

En un debate sobre las prioridades en la protección del medio ambiente, Foldyna señaló una diferencia fundamental entre el planteamiento de Bruselas y Pekín. Mientras que de China, dijo, cabría esperar más gestos retóricos y políticos, la realidad es la contraria.

„La Unión Europea, sin tener suficientes hechos y valores correspondientes, dice que el Green Deal significa que sustituiremos el carbón por otro combustible y que para 2030 dejaremos de extraer carbón y produciremos todo a partir de fuentes renovables“.“ dijo el diputado. Comparó este planteamiento con una resolución del „congreso de distrito de la Unión de Juventudes Socialistas“ porque, según sus palabras, nadie sabe cuánto costarán las energías renovables en un momento dado ni si podrán satisfacer la demanda.

China, en cambio, es más pragmática a este respecto, según Foldyha. „Dirán que van a ser ecológicos e intentarán crear las condiciones para que las fuentes contaminantes sean sustituidas por otras limpias, pero tienen los hechos y el desarrollo real para respaldarlo“.“ vysvětlil.

Esta paradoja, dijo, es la principal razón por la que China ha tenido éxito en este ámbito, mientras que la UE, afirmó, ha presentado cientos de resoluciones que „sólo se basan en la ideología“.

CMG