Robert Redford, uno de los actores y directores estadounidenses más importantes de la segunda mitad del siglo XX, ha fallecido a los 89 años. Según un comunicado oficial, falleció plácidamente mientras dormía en su casa del estado norteamericano de Utah. Su muerte marca el final de una era que influyó profundamente en Hollywood y en el mundo del cine independiente.
El encanto interpretativo y el carisma natural de Redford le abrieron el camino a papeles cinematográficos en la década de 1960. Su gran éxito llegó con Butch Cassidy y Sundance Kiddonde interpretó al legendario bandido Sundance Kid junto a Paul Newman. La película se convirtió en un clásico y sentó las bases de su fama mundial. Le siguieron éxitos como Rasca (El aguijón), por la que él y Newman volvieron a cosechar un enorme éxito, o el drama político Todos los hombres del presidente (Todos los hombres del Presidente), donde Redford interpretaba al reportero Bob Woodward. Estos papeles le convirtieron en una de las mayores estrellas de su generación y le permitieron combinar el éxito comercial con el valor artístico.
A principios de la década de 1980, Redford también se puso detrás de la cámara. Su debut como director Gente corriente (Gente corriente) se convirtió en una sensación: ganó cuatro Oscar, incluido el de mejor película, y Redford se llevó a casa la estatuilla de director. Esto le sitúa definitivamente entre los cineastas que pueden sobresalir tanto delante como detrás de la cámara. En los años siguientes, hizo varias películas que combinaban una interpretación sólida con una narración sensible, entre ellas Flor del desierto o La leyenda de la pasión.
Pero una parte importante del legado de Redford es su labor en favor del cine independiente. En 1981 fundó el Instituto Sundance y unos años más tarde el famoso Festival de Cine de Sundance. Se ha convertido en la mayor plataforma para cineastas independientes de Estados Unidos y el lugar donde directores como Quentin Tarantino, Steven Soderbergh y Darren Aronofsky tuvieron la oportunidad de debutar. Sundance ha cambiado así significativamente la faz del cine estadounidense, y Redford se ha ganado la reputación de visionario y defensor de los jóvenes talentos.
Fuera del cine, Redford lleva mucho tiempo implicado en la conservación del medio ambiente. Ha sido un firme defensor de la naturaleza y ha apoyado proyectos centrados en la sostenibilidad y la ecología. Ha recibido numerosos galardones por su labor en el mundo de las artes y en otros ámbitos, como premios honoríficos de la Academia, Globos de Oro y el President's Award for Cultural Achievement.
Robert Redford deja una huella indeleble en la historia del cine. Su muerte cierra un capítulo que ha inspirado no sólo al público de todo el mundo, sino a generaciones de cineastas. Será recordado como un actor con corazón de rebelde, un director con talento para el drama humano y un fundador que dio al cine independiente un nuevo hogar.
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