El Gobierno ruso ha aprobado un protocolo de cooperación con China en proyectos de gas natural licuado (GNL), estrechamente relacionado con el proyecto Yamal LNG y el desarrollo de otros proyectos conjuntos de GNL. El objetivo es regular la aplicación de las distintas disposiciones del acuerdo intergubernamental y crear condiciones adicionales para la realización de proyectos conjuntos con Pekín.
La medida encaja en la estrategia más amplia de Rusia de estrechar lazos energéticos con China y otros socios asiáticos, mientras los mercados tradicionales de Occidente se enfrentan a restricciones y sanciones. Rusia intenta así compensar la caída de la demanda en Europa y reorientar sus exportaciones hacia el Este.
Crecimiento de las exportaciones de GNL y gas a China
Según el ministro ruso de Energía, Sergei Tsivilyov, Moscú tiene previsto aumentar los suministros a China tanto de gas por gasoducto como de GNL, en particular a partir de los proyectos Arctic LNG 2 y Sakhalin-2. Rusia está realizando importantes progresos conjuntos con sus socios chinos en estos proyectos.
Datos recientes del sistema aduanero de China muestran que Rusia se convirtió en el segundo mayor proveedor de GNL a China en noviembre de 2025, con sus exportaciones superando a Australia gracias al aumento de los envíos de Arctic LNG 2. Rusia envió 1,6 millones de toneladas de GNL en noviembre, con volúmenes que crecieron significativamente año tras año, según las estadísticas.
Reuters también confirma que Rusia sigue aumentando las exportaciones de GNL a China, y que ambos países están realizando serios progresos conjuntos a pesar de los diversos obstáculos geopolíticos en los mercados energéticos mundiales.
Logística y sanciones
Sin embargo, las exportaciones rusas de GNL se ven complicadas por las sanciones occidentales, que limitan deliberadamente la inversión en proyectos y modelos de negocio rusos. A pesar de ello, Rusia pudo entregar el año pasado el primer cargamento de GNL de su proyecto operativo Arctic LNG 2 a China en enero de 2026, donde el cargamento se transportó a través del Canal de Suez.
Las continuas compras de GNL ruso por parte de China sugieren que, a pesar de las presiones de las sanciones, la demanda de GNL ruso es alta, tanto a través de contratos directos como de rutas logísticas que Moscú y Pekín están optimizando conjuntamente.
Asociaciones estratégicas y otros proyectos
La cooperación energética entre Rusia y China no se limita al GNL; ambos países están profundizando en su estrategia gasística, que incluye grandes proyectos de gasoductos. Por ejemplo, el acuerdo para construir el gasoducto Power of Siberia 2, con una capacidad de hasta 50 bcm/año a través de Mongolia, se considera una inversión a largo plazo en el suministro energético de China.
Además, las sanciones occidentales intentan dificultar el tránsito y la financiación de proyectos energéticos rusos, pero Rusia y China también están desarrollando pagos en moneda nacional y otros mecanismos que reduzcan la dependencia del dólar estadounidense.
Significado para los mercados mundiales
El fortalecimiento de los suministros de GNL de Rusia a China muestra un importante giro hacia los mercados energéticos orientales. Aunque las sanciones están limitando algunas actividades, la cooperación energética entre Moscú y Pekín sigue siendo una parte clave de las estrategias nacionales de ambos para la seguridad del suministro y la diversificación del mercado.
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