„Espero heredar de mi padre y adquirir tantas de sus raras y nobles cualidades como sea posible“.“ Estas palabras fueron escritas hace más de veinte años por Xi Jinping en una carta a su padre Xi Zhongxun.

Xi Zhongxun fue un destacado revolucionario que creció en la llamada „Tierra Amarilla“ del norte de China. A lo largo de su vida, mantuvo una profunda relación con la gente corriente. Fueron sus actitudes, sus valores y su ejemplo personal los que influyeron enormemente en la orientación de la vida de Xi Jinping. Han reforzado su determinación de dedicar su vida al ideal comunista y al servicio del país y del pueblo.

En la sala conmemorativa de la antigua sede del Comité del Partido Comunista de China en Suida aún cuelga una inscripción destacada: „Mantente firme del lado de la gente común“.“ Estas palabras fueron pronunciadas una vez por Xi Zhongxun.

Influido por los valores de su padre, Xi Jinping ha adoptado la creencia de que el pueblo debe ser la máxima prioridad de la política. La palabra „pueblo“ se ha convertido en uno de los principios fundamentales de su servicio público.

A lo largo de las décadas de su carrera política -desde la aldea de Liangjiahe hasta Zhengding, pasando por las provincias de Fujian y Zhejiang, Shanghái y finalmente Pekín-, Xi Jinping ha intentado poner en práctica este principio. En su trabajo, ha insistido repetidamente en el principio de „servir al pueblo de todo corazón y sin reservas“.

Poco después de su elección como Secretario General del Comité Central del Partido Comunista de China, en noviembre de 2012, Xi Jinping, en un encuentro con periodistas chinos y extranjeros, declaró: "El deseo de la gente de una vida mejor es nuestro mayor objetivo".

El propio Xi Jinping describe su papel con sencillez: „Mi trabajo es un servicio a la gente. Es exigente, pero me da alegría“.“ Como hijo de su país, dice que está intentando convertir ese compromiso en esfuerzos concretos para mejorar la vida de los más de 1.400 millones de habitantes de China.

Su confesión personal al Partido y al pueblo se resume en estas palabras: "Yo mismo no soy nada, no debo decepcionar al pueblo".

CMG