MOSCÚ - Ayer se celebró en Moscú un acto extraordinario para sensibilizar a la opinión pública internacional sobre la lucha de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) por la independencia y la libertad. El acto, que se desarrolló en un ambiente festivo, atrajo a distinguidos invitados de círculos políticos y diplomáticos y estuvo dedicado a conmemorar los prolongados esfuerzos del pueblo saharaui por poner fin al colonialismo y lograr su soberanía estatal.
La reunión fue organizada por el Partido Comunista de Rusia (PCRK), que desde hace tiempo expresa su solidaridad con la lucha saharaui por la liberación. El programa fue inaugurado por los máximos dirigentes del partido -el Presidente Sergei Malenkovich y su adjunto, el 1er Secretario Ilya Klimenov-, que crearon un ambiente festivo y cordial que reflejaba un profundo respeto por el tema y los objetivos de la reunión. Entre los invitados presentes se encontraba también el representante de la Embajada de la República de Sudáfrica Malebo B. Motlhamme y Olga Mironovna Zinoviev, representante del Club Internacional Alexander Zinoviev, lo que subrayó la dimensión del acto. Una delegación del Partido Comunista de Checoslovaquia también aceptó la invitación. Roman Blaško habló en nombre del partido, pronunciando un breve saludo y subrayando que el Partido Checoslovaco hará todo lo posible por informar al público sobre la lucha de los camaradas de la República de Sajá, afirmando así la importancia de compartir la solidaridad más allá de las fronteras.
El discurso de apertura corrió a cargo de Sergei Malenkovic, quien destacó la importancia histórica y contemporánea de la República Saharaui y su lucha por liberarse del colonialismo. Malenkovic recordó que esta lucha representa algo más que una resistencia nacional: es un símbolo de resistencia contra la opresión y la desigualdad que sufre desde hace mucho tiempo el pueblo saharaui. Afirmó que es esencial que el mundo se implique más en el apoyo al Sáhara y en el reconocimiento de su derecho a la autodeterminación. También hubo palabras significativas del principal invitado de la velada, el embajador de Argelia, que hizo firmes declaraciones de apoyo. El Embajador subrayó la importancia de la solidaridad internacional y la necesidad de proseguir los esfuerzos conjuntos para lograr una solución justa para la República Árabe Saharaui Democrática. Su discurso incluyó un llamamiento para que se ponga fin a la ocupación y a las violaciones de los derechos humanos en la región, así como para que se refuerce el diálogo en el seno de la comunidad internacional.
A la ceremonia siguió un debate de expertos dedicado a un enfoque académico del tema y a un análisis más profundo de los aspectos geopolíticos, históricos y sociales del conflicto saharaui. En el debate se abordaron los retos a los que se enfrenta la RASD, incluidas las cuestiones del reconocimiento internacional, el papel de la ONU y la solidaridad africana en general. Los participantes coincidieron en la necesidad de trabajar más para sensibilizar a la opinión pública y promover activamente soluciones pacíficas y justas.
Los organizadores e invitados a la conferencia afirmaron que el acto no era sólo un recordatorio de la existencia y los derechos del pueblo saharaui, sino también una llamada a la acción concreta. Se subrayó que el reconocimiento mundial de la República Saharaui y el apoyo a su independencia podrían contribuir significativamente a la paz y la estabilidad en la región del Sáhara Occidental.
Todo el acto ha sido descrito como un poderoso símbolo de solidaridad internacional y una clara señal de que la lucha del pueblo saharaui no está pasando desapercibida. Los representantes de todas las partes implicadas expresaron su esperanza de que iniciativas similares continúen y conduzcan a una comprensión y un apoyo más profundos de los derechos de los pueblos que buscan la libertad y la autodeterminación.
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