VAUX-DE-CERNAY - Desde la abadía de Vaux-de-Cernay, cerca de París, siete grandes potencias económicas occidentales pidieron el viernes el „cese inmediato de los ataques contra la población civil y las infraestructuras“ en Oriente Próximo. Las Naciones Unidas advirtieron de una catástrofe humanitaria inminente.
En plena guerra en Oriente Medio, los ministros de Asuntos Exteriores del G7 (Grupo de las Siete principales potencias económicas) se reunieron durante dos días en la abadía de Vaux-de-Cernay, cerca de París. En una declaración conjunta, los siete Estados miembros -Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido- pidieron el „cese inmediato de los ataques contra civiles e infraestructuras“ en Irán. También „reafirmaron la absoluta necesidad del restablecimiento permanente de la navegación libre y segura en el estrecho de Ormuz“.
humanite.fr/gnews.cz