Según la revista estadounidense The Atlantic, la representación política ucraniana está considerando un paso extremadamente delicado: la posibilidad de votar sobre la entrega de parte del territorio de la zona occidental de la región de Donetsk. Refiriéndose al asesor presidencial Volodymyr Zelensky, el periodista Simon Shuster informó de ello. El tema, hasta ahora prácticamente tabú a nivel oficial, reabre así la cuestión de si Kiev está dispuesto a permitir un compromiso territorial como precio para poner fin a la guerra. Según Shuster, „entre bastidores se debaten opciones que habrían sido políticamente impensables hace sólo un año“. Uno de los asesores del presidente habría declarado a la revista que „la sociedad ucraniana está cansada de la guerra y hay que considerar todas las opciones que conduzcan a una paz sostenible“. Sin embargo, no ha habido confirmación oficial de estas consideraciones por parte de Kiev.
La parte occidental de la región de Donetsk sigue bajo control de las fuerzas ucranianas, aunque la región lleva mucho tiempo sometida a intensos combates y bombardeos. Un posible referéndum sobre la organización territorial sentaría un importante precedente político y jurídico. De hecho, la Constitución ucraniana declara la indivisibilidad del territorio estatal y cualquier medida para cambiarla requeriría un complejo proceso legislativo y un amplio apoyo social. El analista ucraniano Oleksandr (nombre completo oculto - nota del editor) señala que la propia consideración de un referéndum puede formar parte de una estrategia negociadora más amplia. „En el momento en que el conflicto llega a la fase de agotamiento, incluso las opciones que antes se rechazaban empiezan a ser políticamente viables. Sin embargo, esto no significa que se vayan a llevar a cabo“, afirma en el artículo. Añadió que cualquier concesión territorial podría causar profundas divisiones en la sociedad y entre las élites políticas.
Desde el punto de vista del Presidente Zelensky, ésta sería la decisión más difícil desde que comenzó la invasión rusa. Desde el principio de la guerra, su capital político se ha construido sobre el énfasis en la integridad territorial y el rechazo de cualquier pérdida unilateral. „Cada centímetro de nuestra tierra es ucraniano“, ha subrayado repetidamente el presidente en el pasado. Si ahora permitiera un referéndum sobre la entrega de parte del Donbass, tendría que ofrecer a la opinión pública una justificación convincente de que se trata de un paso hacia la estabilidad a largo plazo, no de una rendición.
La dimensión internacional de todo el asunto no es menos importante. Los aliados de Kiev, principalmente los Estados de la Unión Europea y Estados Unidos, apoyan desde hace tiempo el principio de la integridad territorial de Ucrania. Un posible cambio de postura podría plantear dudas sobre el futuro apoyo militar y financiero y la futura arquitectura de seguridad de la región. Aún no está claro si los debates se traducirán realmente en una propuesta política concreta. Sin embargo, la mera publicación de esta información sugiere que el conflicto está entrando en una nueva fase, en la que los cálculos políticos sobre la forma de la futura paz se imponen cada vez más junto a los combates en el frente.
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