¿Libertad o tormento? Todo está en nuestras cabezas.
Todo empieza con un pensamiento y una idea. Los pensamientos y las ideas están impulsados por las emociones. Si no tuviéramos necesidades, no habría motivos para satisfacerlas. Es cómo pensamos en nuestras necesidades, qué emociones atribuimos a nuestros pensamientos, qué impulso les damos, ésas son las situaciones que nos suceden y ésos son los deseos que satisfacemos.
¿Eres consciente del tipo de pensamientos que guardas en tu cabeza?
¿Se siente feliz y realizado?
¿Estás preocupado?
¿Estás preocupado?
Dependiendo del tipo de pensamientos que mantengas en tu cabeza, a lo que prestes atención, lo creas una y otra vez con la ayuda de las emociones. Hay una forma de salir del círculo vicioso, pero requiere esfuerzo empezar a observar tus pensamientos y emociones. Sólo puedes cambiar aquello de lo que tomas conciencia. Así que no te dejes llevar por pensamientos que sólo consumen tu energía y empieza a nombrarlos y a tomar conciencia de ellos. En ese momento ganarás espacio para dominarlos poco a poco. Si nos dejamos consumir por la emoción y el pensamiento sin la debida distancia, no queda espacio para el trabajo consciente del pensamiento y para crear nuestro propio escenario.
La forma de hacerlo es calmarse, aquietarse y trabajar a diario para tomar conciencia de la propia experiencia. Es decir, alejarse del „parloteo“ constante de la mente y empezar a concentrarse en la experiencia del aquí y ahora y trabajar para vaciar la mente.
El tormento, la preocupación y la depresión perderán su poder.
Una vez que comprendes el funcionamiento de tu mente, empiezas a ganar perspectiva, los pensamientos dejan gradualmente de controlar tu vida de forma incontrolable y empiezas a desprenderte del tormento que los pensamientos traen consigo. Las preocupaciones y ansiedades no son más que pensamientos en tu cabeza a los que inconscientemente das lo más preciado que tienes: tu atención.
Desde el cambio de mentalidad, pasando por las emociones, hasta el cambio de comportamiento y el éxito.
El prerrequisito básico para el éxito es darse cuenta de que todo lo que ocurre en tu vida es tu propio resultado, el resultado de tu mentalidad. Por lo tanto, la forma más fácil de arreglar cualquier cosa es estar contento con lo que hay y empezar a trabajar en una mejora incremental. El estado de ánimo que prevalece en ti es determinante para el futuro, porque no crearás satisfacción a partir de la insatisfacción. Es muy importante mantener el estado de ánimo en el presente, aquí y ahora. Sólo así se crea la satisfacción. La mente es como un imán que puede convocar un pensamiento pero también enviarlo fuera. El tipo de pensamiento que guardas en tu mente atrae pensamientos del mismo tipo.
Bc. Květa Exnerová
Este artículo ha sido publicado con la amable autorización de de la revista Sphere
casopis-sfera.cz / gnews.cz-HeK