Según la medicina china, en diciembre debemos prestar atención al intestino grueso, que controla el transporte de las heces y los fluidos corporales. Además del intestino grueso, los pulmones también participan en la eliminación de las heces, ya que controlan el descenso del qi en el cuerpo. El intestino grueso nos ayuda a terminar lo que hemos empezado y a deshacernos de lo innecesario, tanto a nivel físico como espiritual.
Esto es muy importante, ya que solo cuando resolvemos y cerramos asuntos antiguos podemos crear espacio para algo nuevo. Desde el punto de vista psíquico, el intestino grueso es el lugar donde se encuentran nuestro subconsciente, nuestros miedos más profundos y nuestros lados oscuros. Según el reloj biológico, el intestino grueso trabaja más entre las 5 y las 7 de la mañana.
Un intestino grueso limpio es la base de la salud
¿Cómo se manifiesta el debilitamiento del intestino grueso?
Las enfermedades afectan principalmente a diversos trastornos de la evacuación intestinal. Si el intestino no funciona correctamente, se produce estreñimiento o diarrea. Cuando hay frío y vacío en el intestino grueso, se oyen ruidos en el abdomen y aparecen dolores abdominales y diarrea. Si hay plenitud y calor, las heces se espesan y se secan en exceso, lo que provoca estreñimiento. El calor húmedo no solo causa dolor abdominal, sino también coagulación de la sangre en las heces. Si las heces no pasan correctamente, pueden producirse sensaciones de opresión en el pecho, tos, etc. Por eso es importante armonizar el chi de los pulmones al regular las heces. Cuando el intestino grueso está obstruido, se produce un deterioro de la inmunidad, la reabsorción de sustancias de desecho en el cuerpo y la expulsión de impurezas a través de la piel en forma de eccemas, acné y granos. También aparecen fatiga, dolores de cabeza, migrañas, herpes y otras enfermedades. Un intestino grueso limpio es la base de la salud.
¿Qué podemos hacer para mantener sano nuestro intestino grueso?
Si queremos mantener una buena salud y sentirnos frescos y llenos de energía, tendremos que prestar la debida atención a nuestros intestinos y someterlos a una limpieza profunda que los alivie y les permita funcionar correctamente. Los intestinos necesitan suficiente fibra y mucílago. Incorporémoslos adecuadamente a nuestra dieta. Para cualquier limpieza, es importante beber suficiente líquido. Todas las células de nuestro cuerpo necesitan agua. El ejercicio también es importante para un movimiento intestinal saludable. Basta con caminar rápido, dar paseos, hacer ejercicios de estiramiento y respiración o ejercicios abdominales. Por último, pero no menos importante, no debemos olvidar la importancia de una dieta adecuada. Si sufrimos de estreñimiento, desechemos de nuestros armarios todo lo que no hayamos necesitado durante un año. Será difícil, pero nos ayudará a deshacernos de viejas ideas y a liberarnos.
¿Qué alimentos nos ayudan a fortalecer el intestino grueso?
En general, recomendamos consumir principalmente alimentos que calienten el organismo y se cocinen durante más tiempo en otoño e invierno. Es importante consumir suficiente fibra, verduras, frutas y agua. No combinemos una gran cantidad de alimentos en una sola comida y mantengamos un descanso suficiente entre comidas para que los alimentos no se pudran en los intestinos y causen fatiga e hinchazón. Eliminamos los productos lácteos de la dieta hasta la primavera, ya que aportan frío al cuerpo y producen mucosidad en el organismo. La naturaleza nos ofrece frutos variados, por lo que el otoño puede ser colorido y diverso no solo en la naturaleza, sino también en nuestra dieta. Los alimentos adecuados para el intestino grueso son similares a los adecuados para los pulmones. Se trata, por tanto, del arroz, la avena o la alforfón, las lentejas rojas y las semillas de soja. También son importantes el ajo, la cebolla, el puerro, el jengibre, el rábano y el chucrut. Las manzanas, las peras, los caquis y los higos también tienen su lugar. Consumamos todo tipo de pescado, incluso la carne de cerdo más grasa. Para favorecer la digestión, añadamos comino, hinojo, anís, casi todo tipo de especias y no olvidemos las hierbas que calman los intestinos en caso de dificultades, como el pulmón. Para la irrigación sanguínea de los intestinos con efecto desinfectante son beneficiosas las uvas azules, los arándanos, las moras, las frambuesas, las grosellas negras y las bayas de serbal.
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Este artículo ha sido publicado con la amable autorización de de la revista Sphere
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