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La crisis migratoria en Ceuta, España, en la costa norte de África, está lejos de terminar. La Comisión Europea ha confirmado que todavía hay miles de migrantes en la exclava, entre ellos un número significativo de menores no acompañados. Bruselas también insta a España y Marruecos a mantener la situación bajo control y evitar nuevas oleadas masivas de cruces fronterizos.

El portavoz de la Comisión Europea, Markus Lammert, declaró en un briefing el martes que una reciente misión técnica de la UE investigó directamente sobre el terreno para determinar qué tipo de ayuda necesita Ceuta. Según él, se presta especial atención a los miles de personas que permanecen en la ciudad, y especialmente a los menores migrantes no acompañados.

"La prioridad ahora es que las autoridades españolas y marroquíes mantengan la situación bajo control y garanticen el rápido retorno de todos aquellos que permanecen ilegalmente en Ceuta", dijo Lammert según la agencia TASS. La Comisión Europea está dispuesta a brindar apoyo a Madrid y otras instituciones involucradas.

Durante el fin de semana, España y Marruecos lograron evitar un nuevo intento masivo de migrantes para ingresar a Ceuta, según la Comisión Europea. Sin embargo, la situación en la frontera sigue siendo tensa y las instituciones europeas continúan monitoreándola.

Madrid aún no ha solicitado oficialmente a Bruselas una ayuda financiera extraordinaria relacionada con la crisis. Lammert destacó que las agencias europeas pertinentes están preparadas para intervenir si España lo solicita.

Decenas de miles de personas cruzaron la frontera

La actual crisis comenzó a finales de julio, cuando decenas de miles de personas procedentes de Marruecos intentaron llegar a Ceuta durante una ola migratoria particularmente intensa. Algunos cruzaron la frontera a pie, mientras que otros intentaron nadar a lo largo de la costa para evitar las barreras protectoras que separan el territorio español de Marruecos.

La magnitud del flujo de migrantes obligó al gobierno español a desplegar el ejército en Ceuta, que ayudó a las fuerzas de seguridad a estabilizar la situación.

Según los datos disponibles, la mayoría de los recién llegados han regresado a Marruecos. Sin embargo, las autoridades españolas estiman que todavía pueden haber unos 5000 migrantes en Ceuta. Para una ciudad con aproximadamente 80.000 habitantes, esto representa una carga logística, de seguridad y humanitaria extraordinaria.

Ceuta, junto con Melilla, representan una de las zonas más sensibles de la frontera exterior de la Unión Europea. Los acontecimientos de las últimas semanas demuestran una vez más cómo la presión migratoria en la costa norteafricana puede convertirse rápidamente en un problema que tiene implicaciones a nivel europeo.

gnews.cz - GH

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