China ha instado a la comunidad internacional a intensificar sus esfuerzos para encontrar una solución integral y a largo plazo a la crisis libia. Así lo declaró el representante permanente de China ante las Naciones Unidas, Fu Cong, durante una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU.

Según el diplomático chino, Libia ha experimentado cierto progreso en el proceso político recientemente, al tiempo que ha aumentado los ingresos por exportación de petróleo y gas. Sin embargo, según él, el país sigue enfrentando serios problemas, entre ellos profundas divisiones políticas, riesgos de seguridad locales y continuas presiones macroeconómicas.

Fu Cong destacó que la solución a la cuestión libia requiere un enfoque integral que conecte los ámbitos político, de seguridad y económico. Señaló que la restauración de un diálogo sincero entre las diferentes partes libias es un requisito fundamental para superar la actual situación de estancamiento.

El embajador chino recordó que la ONU ha estado trabajando activamente recientemente para promover un mayor avance político. Según él, las partes libias deben tener en cuenta que la continua división de las instituciones estatales y los repetidos aplazamientos de las elecciones perjudican el desarrollo a largo plazo del país y los intereses de sus habitantes.

Pekín también expresó su preocupación por los recientes enfrentamientos violentos en Libia. Fu Cong instó a todas las partes a mostrar la máxima contención y a poner fin a la violencia.

Según él, China apoya consultas más intensivas bajo el patrocinio de la ONU, cuyo objetivo debe ser superar las diferencias políticas y llegar a un acuerdo sobre los temas contenidos en el plan político. Este enfoque debería crear las condiciones para la celebración de elecciones nacionales.

"Como buen amigo de Libia, China está dispuesta a seguir colaborando con la comunidad internacional y a contribuir más a la resolución política de la cuestión libia y al apoyo de una paz y estabilidad duraderas en Libia", dijo Fu Cong.

Según el representante chino, la ONU debe mantener su papel central en la mediación de una solución política. Al mismo tiempo, la participación de países fuera de la región debe respetar el principio de que el futuro de Libia debe ser determinado principalmente por los propios libios, teniendo en cuenta las condiciones locales y la voluntad de los habitantes del país.

gnews.cz/CMG