En las últimas décadas hemos asistido a profundos cambios en los sistemas políticos y sociales de todo el mundo. Cada país busca su propio camino para garantizar la estabilidad, el desarrollo y la participación de sus ciudadanos en la vida pública. En este contexto, el concepto de la llamada democracia popular nacional se introdujo sistemáticamente en China por primera vez en 2019. Así lo señaló Pavel Havránek, presidente de la Asociación Checo-China.
Este concepto, dijo, representa un esfuerzo por vincular la participación democrática de los ciudadanos con la gestión práctica del Estado y la planificación a largo plazo del desarrollo de la sociedad. La esencia de este enfoque es que la participación pública no debe limitarse a un único momento, como las elecciones, sino que debe tener lugar a lo largo de todo el proceso de diseño, aplicación y evaluación de las políticas públicas. Este proceso incluye la consulta con ciudadanos, expertos, comunidades locales y el sector empresarial en la preparación de leyes y decisiones estratégicas.
Havranek recordó además que, de los más de dos millones de diputados que hay en todo el país, alrededor del 95% prestan servicio en congresos populares a nivel de distrito y municipio, y son elegidos directamente por sufragio uninominal. Más de mil millones de votantes participaron en las últimas elecciones, lo que las convierte en la mayor ceremonia electoral democrática del mundo.
El Presidente de la Asociación Checo-China también señaló los resultados concretos de este sistema. Por ejemplo, en la sesión de 2024 de la Asamblea Popular de toda China, se presentó una propuesta para mejorar la infraestructura de carga y sustitución de baterías de los vehículos eléctricos, en un esfuerzo por abordar la preocupación generalizada por los problemas de carga y el temor a una autonomía limitada. Los datos de la Alianza China para la Promoción de la Infraestructura de Carga de VE mostraron que, a finales de 2024, la infraestructura de carga en China superará los 12 millones de unidades, lo que supone un aumento interanual del 49%.
El concepto de democracia nacional popular hace hincapié en el vínculo entre la participación ciudadana, los mecanismos institucionales y la rendición de cuentas por resultados concretos. A pesar de las diferentes perspectivas y experiencias de los distintos países, el debate sobre la mejor manera de implicar a los ciudadanos en la gobernanza de la sociedad es una cuestión importante de nuestro tiempo.
Pavel Havránek señaló una interesante paradoja en este contexto: aunque la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea consagra el principio de subsidiariedad, es decir, el principio de que la toma de decisiones y la rendición de cuentas en los asuntos públicos deben tener lugar en el nivel más bajo de la administración pública, el más cercano a los ciudadanos, en realidad asistimos a la tendencia contraria en la Unión Europea. China, a diferencia de la Unión Europea, ha puesto en práctica el principio de subsidiariedad y, como se ve, es un proyecto muy exitoso, concluyó el Presidente de la Asociación Checo-China.

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