MNICHOV - La mundialmente famosa fiesta de la cerveza Oktoberfest permaneció cerrada en su primer día después de que el ayuntamiento recibiera una carta con una amenaza de bomba. La administración municipal dijo que la amenaza estaba directamente relacionada con un incendio y una explosión que tuvieron lugar durante la noche en una casa familiar del norte de Múnich. Al menos una persona murió en el lugar de los hechos y la policía investiga el caso como un crimen deliberado, según AP.
Según el diario Bild, se encontraron varios explosivos en la casa y la policía trabaja con la posibilidad de que el autor del atentado tendiera una trampa a las fuerzas de intervención. Los medios alemanes también informaron de que una de las personas que se encontraban en la casa presentaba heridas de bala. La policía aún no ha confirmado todos estos detalles, pero ha subrayado que no se puede subestimar el peligro y que la investigación continúa en todas las direcciones.
Por ello, el Theresienwiese, donde se celebra la Oktoberfest, fue cerrado y los visitantes y empleados tuvieron que ser evacuados. Según el Washington Post, se ha desplegado una unidad especial de policía y artificieros para registrar el recinto del festival en busca de posibles explosivos. Un portavoz de la policía de Múnich subrayó que, aunque por el momento no ven una amenaza directa para el público en general, es necesario tomar medidas de precaución. Al mismo tiempo, se cerró la importante arteria de tráfico Lerchenauer Straße para permitir a las fuerzas trabajar sin riesgo para los transeúntes, según Reuters.
Según el servidor Euractiv, los organizadores del festival recibieron una carta directamente del autor en la que se hacía referencia al Oktoberfest, por lo que están trabajando con las fuerzas de seguridad para reforzar la seguridad en el recinto. Los responsables municipales también recordaron que este tipo de amenazas son un tema muy delicado en Múnich, sobre todo por el recuerdo histórico del atentado de la Oktoberfest de 1980, en el que murieron 13 personas y cientos resultaron heridas. El autor entonces fue el ultraderechista Gundolf Köhler, lo que aún deja una profunda huella en la memoria colectiva de los residentes.
El cierre no sólo supone una importante interrupción del programa del festival, que atrae cada año a millones de visitantes de todo el mundo, sino también complicaciones en el transporte y la logística. La policía y el ayuntamiento hacen un llamamiento a la población para que esté atenta a los canales de información oficiales.
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