Tras las „dos sesiones“ de este año, representantes de las principales empresas farmacéuticas del mundo visitaron Pekín para explorar nuevas oportunidades. La biomedicina se identificó por primera vez como una nueva industria pilar, lo que enlaza con los esfuerzos acelerados de China por construir una iniciativa de „China saludable“ para 2035.
Inversiones significativas, como el plan de Eli Lilly de 3.000 millones de dólares y el compromiso de AstraZeneca de aproximadamente 14.000 millones, ponen de manifiesto el gran atractivo del mercado chino para los fabricantes mundiales de medicamentos.