KINSHASA/NAIROBI – La epidemia actual de ébola en la República Democrática del Congo comenzó, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), ya en febrero, es decir, varios meses antes de su declaración oficial. Así lo afirmó el director regional de la OMS para África, Mohamed Janabi, citando el análisis genético del virus. La información fue proporcionada por el sitio web Africanews.
Según Janabi, el análisis genético permitió determinar retrospectivamente el momento en que comenzó a propagarse el virus. Sin embargo, los primeros casos no fueron correctamente identificados y los médicos los diagnosticaron erróneamente como malaria, fiebre tifoidea o una infección por otro tipo de virus del ébola. "Se trata de un retraso de cuatro meses. Por lo tanto, estamos persiguiendo al virus. El virus está por delante", dijo Janabi en una conferencia de prensa en la ciudad de Bunia, en el este del país.
Los pacientes llegan a los hospitales demasiado tarde
La OMS advierte que uno de los principales problemas es la búsqueda tardía de atención médica. Muchos de los infectados viven fuera de las ciudades más grandes, donde la infraestructura sanitaria es limitada o inexistente. Por lo tanto, los pacientes deben viajar largas distancias antes de llegar a un hospital. Como resultado, algunos enfermos llegan en un estado muy grave, lo que complica significativamente su tratamiento y aumenta el riesgo de una mayor propagación del virus.
La epidemia fue oficialmente declarada en la República Democrática del Congo el 15 de mayo. Según datos citados por TASS, se han confirmado más de 4300 casos y más de 2000 personas han muerto. La epidemia actual es causada por el virus Bundibugyo del ébola, para el cual, según la información disponible, no existen vacunas aprobadas ni tratamientos específicos.
La violencia y la desconfianza complican la lucha contra la epidemia
La situación se ve agravada aún más por los grupos armados que operan en la región, la escasez de equipos de protección y la falta de confianza de parte de la población local hacia el personal sanitario. Los propios trabajadores involucrados en la respuesta a la epidemia también tienen problemas. Según Radio Okapi, los trabajadores de Kisangani han declarado que no han recibido sus salarios estatales desde el comienzo de la enfermedad. Las organizaciones asociadas solo les cubren los gastos relacionados con el transporte, según sus testimonios.
Según la OMS, esta epidemia es la más rápida de propagar en la historia del ébola. Para comparar, durante la epidemia en África occidental entre 2014 y 2016, que fue la más trágica hasta el momento en términos de número de víctimas, se alcanzaron aproximadamente 1000 muertes unos ocho meses después de su inicio. La situación en Congo representa un desafío importante para el sistema sanitario local y las organizaciones internacionales. La OMS advierte que, si los casos se detectan con retraso, el virus puede obtener una ventaja adicional sobre los equipos médicos.
gnews.cz - GH
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