PRAGA – Estados Unidos está preparando una nueva y significativa intensificación de la presión económica sobre Irán. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, anunció el 13 de agosto que Washington tiene previsto presentar la próxima semana medidas que calificó de "sin precedentes" en la historia del aislamiento económico de los países. Según él, esta nueva estrategia funcionará junto con el bloqueo continuo de los puertos iraníes.
Bessent describió sus planes como un "doble golpe". La primera parte implica un amplio aislamiento económico de Irán, mientras que la segunda parte es el continuo bloqueo marítimo dirigido a las operaciones relacionadas con los puertos iraníes. "Estén atentos, porque la próxima semana publicaremos más anuncios", dijo Bessent en una entrevista para Newsmax. Según él, Estados Unidos está preparando medidas que serán sin precedentes por su alcance.
Washington continúa así con la estrategia de máxima presión económica sobre Teherán. Según la información disponible actualmente, las nuevas medidas podrían afectar áreas relacionadas con el sector energético iraní, los flujos financieros y el acceso del país al comercio internacional. Estados Unidos ha utilizado durante mucho tiempo sanciones para limitar las exportaciones de petróleo iraníes y el acceso a fondos extranjeros.
Al mismo tiempo, el Estrecho de Ormuz sigue siendo un punto clave en el conflicto. Esta vía marítima estratégica es fundamental para el comercio mundial de petróleo y gas natural licuado. La restricción del tráfico en el estrecho ya ha generado preocupación por una mayor subida de los precios de la energía y la interrupción de las cadenas de suministro globales.
Según el secretario de Defensa, Pete Hegseth, Estados Unidos afirma ser capaz de mantener el bloqueo marítimo indefinidamente. Al mismo tiempo, Washington señala que la presión económica podría intensificarse significativamente en los próximos días. La situación tiene consecuencias directas para los mercados energéticos mundiales. El aumento de las tensiones alrededor del Estrecho de Ormuz en los últimos días ha contribuido al aumento de los precios del petróleo. El 14 de agosto, el Brent alcanzó aproximadamente los 88,50 dólares por barril, mientras que el crudo estadounidense WTI subió a 82,81 dólares.
Irán, sin embargo, continúa resistiendo la presión estadounidense y la cuestión del control sobre el Estrecho de Ormuz se está convirtiendo en uno de los puntos principales del conflicto actual. Los nuevos anuncios de la administración estadounidense que se esperan la próxima semana podrían representar una importante escalada no solo del enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán, sino también de la presión sobre el mercado energético global.
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