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Estados Unidos continúa con extensas operaciones militares contra Irán y, al mismo tiempo, refuerza su presencia en Oriente Medio. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció que actualmente hay más de 50.000 miembros de las fuerzas armadas estadounidenses desplegados en la región. La información fue publicada en la red social X.

CENTCOM también anunció la finalización de otra oleada de ataques contra objetivos militares en territorio iraní. Según el comando estadounidense, la operación duró aproximadamente cinco horas y terminó durante la noche del 13 al 14 de julio.

Según un comunicado, las fuerzas estadounidenses atacaron instalaciones militares en varias áreas estratégicamente importantes. Entre los lugares mencionados se encuentran el puerto de Bandar Abbás, la isla de Abú Músá, Bushehr, Chahbahar, Jask y Konarak. CENTCOM calificó la operación como exitosa, pero no publicó información más detallada sobre la magnitud de los daños o posibles víctimas.

El presidente estadounidense Donald Trump informó formalmente al Congreso sobre la reanudación de las operaciones militares contra Irán. Según el periódico The New York Times, envió a los legisladores una carta correspondiente el 10 de julio. En el documento, supuestamente afirmó que el ejército estadounidense llevó a cabo el 7 de julio "ataques defensivos contra objetivos en territorio iraní".

Estados Unidos acusó a Teherán de violar acuerdos relacionados con la seguridad del Estrecho de Ormuz. Los enfrentamientos interrumpieron los esfuerzos diplomáticos anteriores, que siguieron a un memorando de junio sobre el cese inmediato de las acciones hostiles.

La tensión continúa aumentando en el Estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte de petróleo y otras materias primas energéticas. La agencia iraní Fars, citando a la Guardia Revolucionaria Islámica, informó que unidades iraníes atacaron y desactivaron dos superpetroleros que intentaban cruzar el estrecho.

Según la versión iraní, los barcos tenían los sistemas de navegación apagados y no respondieron a las repetidas advertencias del centro de seguridad. La Guardia Revolucionaria afirma que los petroleros representaban una amenaza para el tráfico marítimo en la zona. La información sobre el ataque ni las circunstancias del incidente han sido confirmadas de forma independiente hasta ahora.

El despliegue actual de más de 50.000 soldados estadounidenses, los continuos ataques contra Irán y los incidentes en el Estrecho de Ormuz indican que el conflicto está entrando en una nueva fase. Una mayor escalada podría tener graves consecuencias no solo para la seguridad regional, sino también para el transporte marítimo mundial y los precios de la energía.

gnews.cz - GH

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