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ORIENTO MEDIO: Según analistas del banco JPMorgan, Irán y Omán podrían encontrar una forma legalmente defendible de cobrar tarifas a los barcos que transitan por el estratégico Estrecho de Ormuz. La clave no sería un peaje clásico por el simple tránsito, sino pagos por servicios específicos de navegación, seguridad u otros servicios marítimos.

La cuestión de las tarifas para la navegación en el Estrecho de Ormuz se ha convertido en el centro de las negociaciones internacionales sobre el futuro de esta importante vía acuática estratégica en las últimas semanas. Según un memorando al que hizo referencia JPMorgan, existen argumentos en el derecho marítimo internacional que podrían permitir a Irán y Omán establecer cierto sistema de tarifas.

El problema fundamental radica en la diferencia entre un peaje por el simple tránsito y una tarifa por un servicio específico. El derecho marítimo internacional generalmente protege el derecho de los barcos a transitar, y la imposición de un peaje por este derecho es legalmente problemática. Sin embargo, si el pago está vinculado, por ejemplo, al apoyo de navegación, a la seguridad de la navegación, al acompañamiento o al mantenimiento de la infraestructura marítima, su situación legal podría ser diferente.

Financial Times +1JPMorgan señala que existe una práctica europea similar. Dinamarca y Suecia cobran tarifas a las embarcaciones por el tránsito en estrechos marítimos, y su estructura se basa en los servicios prestados, no en un "peaje" clásico.

El Estrecho de Ormuz tiene una importancia extraordinaria para la economía mundial. Conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y representa una de las principales arterias energéticas del mundo. Cualquier restricción al tráfico marítimo afecta inmediatamente a los precios del petróleo, del gas natural, a los seguros de transporte marítimo y a los costes de envío.

Omán propuso en julio un mecanismo de gestión regional del estrecho, en el que las empresas navieras podrían contribuir a los servicios de navegación y seguridad. Sin embargo, Irán rechazó posteriormente un modelo más amplio de gestión regional conjunta y abogó por un mayor control sobre algunas rutas marítimas.

Es importante destacar que la cuestión legal no está resuelta de forma definitiva. Ni Irán ni Estados Unidos son partes del Convenio de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), lo que complica la aplicación de algunos de sus artículos. Es por eso que existe un intenso debate jurídico y político en torno a posibles tarifas.

Además, el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní declaró en agosto que la cuestión específica de las tarifas de tránsito no es objeto de debates detallados en las actuales negociaciones con Omán. Por lo tanto, cualquier sistema de tarifas sigue siendo principalmente una posibilidad, cuya futura implementación aún está en discusión.

gnews.cz - GH

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