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El 26 de mayo de 2026, se llevó a cabo en la Cámara de Representantes del Parlamento de la República Checa una mesa redonda sobre el tema de la convergencia de la propaganda china y rusa. El debate, organizado por la diputada Helena Langšádlová en colaboración con la Asociación para Asuntos Internacionales, se centró en las amenazas híbridas, las operaciones de información y los desafíos de seguridad asociados con la influencia geopolítica de Rusia y China. Los oradores destacaron la importancia de proteger el espacio democrático y la necesidad de una acción coordinada por parte de los estados europeos.

El martes 26 de mayo, se celebró en las instalaciones de la Cámara de Representantes del Parlamento de la República Checa una mesa redonda titulada "Convergencia de la propaganda china y rusa". La actividad fue patrocinada por la diputada Helena Langšádlová en colaboración con la Asociación para Asuntos Internacionales. El debate se centró principalmente en cuestiones de amenazas híbridas, seguridad de la información, influencia geopolítica de las potencias autoritarias y el impacto de las operaciones de información en el entorno democrático europeo. Participaron analistas y expertos en seguridad internacional, Rusia y China.

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En su discurso de apertura, Helena Langšádlová describió la influencia informativa de potencias extranjeras como un importante desafío de seguridad actual. "Se trata de una amenaza estratégica para la seguridad que afecta a toda la sociedad y a las futuras generaciones", afirmó durante la conferencia. Al mismo tiempo, enfatizó que, en su opinión, los estados democráticos deben prestar más atención a la protección del espacio público frente a campañas de información manipuladoras. Una de las principales ponentes fue la analista Ivana Karásková de la Asociación para Asuntos Internacionales (AMO). En su presentación, describió los mecanismos que, en su opinión, constituyen la base de la influencia informativa china en el extranjero. Habló, por ejemplo, del concepto de "poder discursivo internacional", cuyo objetivo es fortalecer la imagen positiva de China y, al mismo tiempo, debilitar las voces críticas.

“El objetivo es crear la impresión de normalidad y marginar la crítica a la política china”, se escuchó durante su presentación. Karásková también mencionó mecanismos denominados "préstamo de voces", es decir, el uso de influencers, personalidades públicas o algunos medios de comunicación para difundir narrativas positivas sobre China. También señaló el fenómeno de las traducciones y la adaptación de artículos extranjeros, que, en su opinión, pueden servir para difundir posturas pro-chinas.

La presentación del geógrafo político Michal Romancov generó un gran interés. Él destacó la transformación de los conflictos actuales, que, según él, ya no se libran solo con medios militares, sino también a través de operaciones de información y la influencia en la opinión pública.

“Estamos en guerra y es necesario tener cuidado con los riesgos de seguridad”, afirmó Romancov. En su presentación, también abordó la narrativa histórica rusa y las disputas sobre la interpretación de eventos de la Segunda Guerra Mundial o el papel del Ejército Rojo. Según él, Rusia está tratando de fortalecer su propia interpretación de los eventos históricos como parte de una estrategia geopolítica más amplia.

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El analista Pavel Havlíček se centró principalmente en las relaciones geopolíticas actuales y en los impactos de la guerra en Ucrania. Calificó el conflicto como una "brutal agresión de Rusia contra Ucrania y Occidente" y destacó las consecuencias económicas y sociales de la guerra para la región y el entorno internacional. Havlíček también abordó las relaciones de Rusia con China e India, y recordó la importancia de los vínculos energéticos y comerciales. En relación con China, señaló que, en su opinión, Pekín "persigue de manera muy consistente sus intereses geopolíticos e informativos".

En el debate posterior, también se abordaron temas como las diásporas chinas, las cuestiones de seguridad de la información y las controversias relacionadas con las supuestas "estaciones de policía chinas" en el extranjero. Los participantes coincidieron en que el espacio informativo y las amenazas híbridas constituirán un tema de seguridad importante para los países e instituciones europeas en los próximos años. Al concluir la conferencia, Helena Langšádlová enfatizó tres puntos clave: que China no debe subestimarse, que es necesario actuar en interés de los Estados Unidos y de Europa, y que es fundamental fomentar un debate público más amplio sobre los riesgos de seguridad asociados con la influencia informativa de los regímenes autoritarios.