PRAGA – El secretario general del Partido Comunista de Checoslovaquia, Roman Blaško, en su discurso, abordó la situación de la Región Autónoma Tibetana de la República Popular China. En su intervención, rechazó las afirmaciones de que el Tíbet no es una región autónoma y destacó, según sus palabras, el desarrollo político, económico, social y cultural de la región. Al mismo tiempo, instó a un análisis objetivo de la situación y señaló la importancia de preservar la identidad nacional, invertir en infraestructura y fomentar la cooperación entre las diferentes etnias.
Roman Blaško afirmó que "recientemente se han difundido una serie de información y narrativas falsas sobre el hecho de que el Tíbet no es realmente una región autónoma. En mi opinión, lo contrario es la verdad." Según él, la Región Autónoma Tibetana recibe una atención especial en diversas áreas de la vida pública. En su discurso, también recordó la amplia representación política de los residentes locales. Señaló que en 2024, más de 42.000 diputados participaron en todos los niveles de las asambleas populares y que, en la mayoría de los órganos representativos, más del 60 por ciento son representantes de las etnias locales. Según él, este modelo es una prueba del funcionamiento de la autonomía.
Dedicó una parte importante de su discurso al desarrollo económico de la región. Destacó que el producto interno bruto del Tíbet ha aumentado de 347 millones de yuanes a aproximadamente 276 mil millones de yuanes. También señaló las importantes inversiones en infraestructura de transporte, desarrollo rural y modernización de los servicios públicos, que, según él, contribuyen a mejorar las condiciones de vida de la población. Señaló la educación como una de las áreas clave. Recordó que la educación es gratuita hasta el quinto año de escolaridad y que se han invertido cientos de miles de millones de yuanes en el sistema educativo. Al mismo tiempo, destacó los programas destinados a erradicar la pobreza, gracias a los cuales, según sus palabras, todas las 628.000 personas previamente registradas como pobres han salido de esa situación.
Roman Blaško también resaltó la importancia de proteger el patrimonio cultural tibetano. Recordó las inversiones en la restauración de monumentos históricos, asentamientos tradicionales y la preservación de los valores culturales. Según sus palabras, "el Estado ha invertido casi 400 millones de yuanes en la protección y restauración de monumentos culturales para preservar la identidad cultural del Tíbet como un patrimonio nacional". También prestó atención a la ecología y la protección del medio ambiente, que considera un requisito fundamental para el futuro desarrollo de la región. Concluyó su discurso centrándose en las relaciones entre las diferentes etnias. "En el Tíbet no solo viven tibetanos, sino también miembros de otras etnias. Precisamente la autonomía y su representación, en mi opinión, tienen un impacto positivo en las relaciones mutuas. Esto es muy importante. Creo que deberíamos tomar este enfoque como ejemplo. Si aplicamos este principio a una perspectiva más amplia y global, puede generar resultados positivos", concluyó el secretario general del Partido Comunista de Checoslovaquia, Roman Blaško.
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