El ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, informó a los medios de comunicación sobre los resultados de la reciente reunión entre el presidente chino, Xi Jinping, y el presidente estadounidense, Donald Trump, en Pekín. Según sus palabras, se trató de un encuentro histórico y sumamente productivo, que logró un consenso fundamental en cuestiones relacionadas con las relaciones chino-estadounidenses y las crisis internacionales.
Wang Yi, quien también es miembro del Politburó del Comité Central del Partido Comunista de China, declaró que Xi Jinping y Donald Trump mantuvieron una comunicación abierta, profunda, constructiva y estratégica sobre temas clave relacionados con las relaciones entre China y Estados Unidos, así como sobre la paz y el desarrollo mundial. Según él, ambas partes buscaron la mejor manera en que dos grandes potencias pueden coexistir y llegaron a una serie de acuerdos concretos.
Según Wang Yi, las conversaciones incluyeron reuniones oficiales, un banquete de bienvenida, encuentros privados y una visita conjunta a un programa complementario. Ambos presidentes pasaron casi nueve horas juntos. Según Pekín, la atmósfera fue de respeto mutuo, compromiso compartido con la paz y disposición a la cooperación.
Wang Yi señaló que varios medios de comunicación internacionales ya han calificado este encuentro como histórico. Destacó que las conversaciones se llevaron a cabo en un momento crucial, cuando ambos países están entrando en una fase fundamental de su desarrollo. Según él, ambos presidentes mantuvieron debates detallados no solo sobre la gestión de sus países, sino también sobre las relaciones bilaterales y las crisis internacionales y regionales.
Wang Yi consideró que el resultado político más importante de las conversaciones fue el acuerdo sobre una nueva visión para construir una relación bilateral constructiva basada en la estabilidad estratégica. Según Pekín, este concepto debe proporcionar una guía estratégica para las relaciones entre China y Estados Unidos en los próximos tres años y más allá.
Según Wang Yi, esta "estabilidad estratégica constructiva" debe ser principalmente una estabilidad positiva, basada en la cooperación. Ambas partes, según él, deberían fortalecer la resiliencia de sus relaciones a través del diálogo y la cooperación práctica. Al mismo tiempo, debe ser una estabilidad saludable que permita una competencia moderada, pero que rechace la lógica de la suma cero, donde el éxito de una parte implica automáticamente la pérdida de la otra.
El ministro también enfatizó que las relaciones entre ambas potencias no deben ser como una montaña rusa llena de altibajos. Según él, las diferencias de opinión deben ser manejables y no deben desestabilizar las relaciones en general. La estabilidad estratégica también debe ser a largo plazo y estar firmemente vinculada al compromiso de mantener la paz. Wang Yi afirmó explícitamente que ambas partes no deben permitir conflictos, confrontaciones ni guerras.
La reunión también produjo resultados importantes en el ámbito económico. Wang Yi anunció que los equipos económicos y comerciales de ambos países trabajarán para expandir el comercio mutuo a través de un sistema de reducción recíproca de aranceles. China y Estados Unidos también acordaron la creación de un consejo comercial y un consejo de inversión. El acuerdo también incluye la resolución de preocupaciones mutuas sobre el acceso de productos agrícolas a los mercados de ambos países.
Según el lado chino, ambos países también acordaron ampliar los contactos en otras áreas, incluyendo la diplomacia, las relaciones militares y la cooperación en la aplicación de la ley. Wang Yi afirmó que estos acuerdos impulsan las futuras relaciones entre ambos países.
Wang Yi dedicó una parte importante de la rueda de prensa a la cuestión de Taiwán. Destacó que Taiwán es una cuestión interna de China. Según él, Pekín espera que Estados Unidos tome medidas concretas para apoyar la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán. Recordó que Washington debe respetar el principio de una sola China, los tres comunicados conjuntos sino-estadounidenses y sus compromisos internacionales.
Wang Yi calificó la cuestión de Taiwán como el punto más importante de las relaciones chino-estadounidenses. Según sus palabras, mantener la estabilidad en la región del estrecho de Taiwán es el mayor interés común de China y Estados Unidos. Añadió que, durante las conversaciones, la delegación china tuvo la impresión de que la parte estadounidense comprendía la postura china, tomaba en serio las preocupaciones de Pekín y, al igual que gran parte de la comunidad internacional, no apoya la independencia de Taiwán.
El ministro también se pronunció sobre la situación en Oriente Medio. Según él, China considera que el estrecho de Ormuz debería reabrirse lo antes posible, siempre que se mantenga el alto el fuego. Al mismo tiempo, subrayó que una solución real y duradera a los problemas de esta región reside en alcanzar un alto el fuego permanente y global.
Pekín también apoya la continuación de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, incluyendo la resolución de disputas relacionadas con el programa nuclear iraní. Wang Yi afirmó que China ha estado trabajando durante mucho tiempo para apoyar las conversaciones de paz y seguirá trabajando para poner fin lo más rápido posible a los conflictos y restablecer la estabilidad en Oriente Medio.
Finalmente, Wang Yi también mencionó la guerra en Ucrania. Señaló que tanto China como Estados Unidos comparten el deseo de que el conflicto termine lo antes posible. Ambas naciones, según él, están dispuestas a mantener el diálogo y desempeñar un papel constructivo en la búsqueda de una solución política a la crisis ucraniana.
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