El Primer Ministro Andrej Babiš ha vuelto a hacer un llamamiento a la Presidenta Ursula von der Leyen para que tome medidas rápidas que ayuden a bajar los precios de la energía en la Unión Europea y protejan a la industria de un mayor debilitamiento. En su carta a Ursula von der Leyen, advierte de que la situación actual amenaza la competitividad de las empresas europeas y la estabilidad de la economía en su conjunto.

El Primer Ministro hace un seguimiento de su anterior comunicación y de las conclusiones del último Consejo Europeo, que, según él, mostraron claramente la necesidad de una respuesta inmediata. „Esta situación urgente exige una respuesta y se necesitan soluciones inmediatas y específicas para garantizar precios asequibles de la energía, teniendo en cuenta al mismo tiempo la neutralidad tecnológica, las situaciones específicas de los Estados miembros y el riesgo de pérdida de competitividad de determinadas industrias“.“ uvádí Andrej Babiš.

La crisis energética agrava las divisiones en la UE

Según el Primer Ministro, uno de los principales problemas sigue siendo la fragmentación del mercado de la energía en la UE. Las empresas de los distintos países se enfrentan a precios de la electricidad muy diferentes, lo que distorsiona la competencia. Paradójicamente, las regiones que más han descarbonizado en el pasado se enfrentan ahora a los precios más altos de la electricidad, a menudo superiores a 100 euros por megavatio hora.

Según Andrej Babiš, el sistema de derechos de emisión del RCCDE también desempeña un papel importante en los precios, ya que contribuye con hasta 24 % al precio final. Los sectores intensivos en energía son de los que más han contribuido hasta ahora a la descarbonización de la Unión Europea.

Industria en declive, capacidades a la baja

Según el Primer Ministro, la actual combinación de elevados precios de la energía y derechos de emisión amenaza fundamentalmente la competitividad de la industria europea. Ya ha provocado cierres de fábricas y recortes de producción en los últimos años.

En los últimos cinco años, la Unión Europea ha registrado un descenso de la capacidad de producción de al menos 10 % en las industrias química y cementera. También se observan tendencias similares en la producción de acero y aluminio. Según Andrej Babiš, esta tendencia está provocando un desplazamiento de la producción fuera de Europa y, paradójicamente, un aumento de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.

¿La solución? Más subsidios gratuitos

El Primer Ministro acoge favorablemente la propuesta de la Comisión Europea de revisar el régimen de derechos de emisión, presentada el 1 de abril, pero la considera insuficiente.

Considera que la introducción de derechos de emisión adicionales gratuitos para las empresas de los sectores y regiones más afectados es una solución eficaz y rápida. Estos deberían estar condicionados a planes específicos de reducción de emisiones.

„Sigo convencido de que es necesario actuar de inmediato“.“ Babiš subrayó que la República Checa está dispuesta a colaborar con Ursula von der Leyen y la Comisión Europea para resolver la situación.

La situación tiene como telón de fondo la actual crisis vinculada al conflicto de Oriente Próximo, que hace subir los precios de la energía y aumenta la incertidumbre en los mercados. La industria europea se enfrenta así a una combinación de costes elevados, presión normativa y fuerte competencia mundial.

La carta de Andrej Babiš representa, pues, una nueva presión sobre las instituciones europeas para que tomen medidas más decisivas que impidan un mayor debilitamiento de la economía.

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