El político progresista Abdul El-Sayed ganó las primarias demócratas al Senado de Estados Unidos en el estado de Míchigan. En una contienda extremadamente reñida, derrotó a la congresista Haley Stevens, quien contaba con el respaldo de la dirección del Partido Demócrata y de grupos de interés con abundante financiación. En las elecciones de noviembre, El-Sayed se enfrentará al candidato republicano Mike Rogers.

El resultado representa una victoria significativa para el ala progresista del Partido Demócrata. El-Sayed, exdirector del departamento de salud de Detroit y del condado de Wayne, obtuvo el apoyo del senador Bernie Sanders y de otras figuras destacadas de la izquierda estadounidense. Su campaña se centró principalmente en una atención médica más accesible, la ampliación de los programas sociales, una mayor tributación para los estadounidenses más ricos y la crítica a la influencia de los grandes donantes en la política.

Según el diario The Washington Post, El-Sayed logró vencer a pesar de la notable superioridad financiera de su rival. A Stevens la respaldaron numerosos políticos demócratas destacados, incluida la gobernadora de Míchigan, Gretchen Whitmer. Además, en la campaña intervinieron organizaciones vinculadas al lobby proisraelí, que gastaron decenas de millones de dólares en apoyo a la congresista o en anuncios dirigidos contra El-Sayed.

Uno de los temas principales de las primarias fue la política estadounidense hacia Israel y la guerra en la Franja de Gaza. El-Sayed ha criticado sistemáticamente al gobierno israelí y rechaza la continuación de la ayuda militar estadounidense a Israel. Stevens, por el contrario, mantenía una posición más moderada y tradicional de la dirección demócrata. Las primarias no fueron solo un enfrentamiento entre dos candidatos, sino también un choque sobre la futura orientación ideológica del partido.

Tras el anuncio de los resultados, Stevens expresó su apoyo a El-Sayed de cara a las elecciones de noviembre. Los demócratas intentarán ahora unirse, ya que el enfrentamiento con Mike Rogers podría ser uno de los duelos senatoriales más igualados del año. Rogers, excongresman y expresidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, cuenta con el apoyo del presidente Donald Trump. Ya aspiró sin éxito al escaño senatorial en Míchigan en 2024.

Las elecciones se celebran debido a la retirada del senador demócrata Gary Peters. Míchigan se encuentra entre los estados clave indecisos y en las elecciones presidenciales de 2024 Trump se impuso por un estrecho margen. Por ello, el resultado del enfrentamiento de noviembre entre El-Sayed y Rogers podría influir notablemente no solo en la orientación política de Míchigan, sino también en decidir qué partido obtiene el control del Senado estadounidense.

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