China da un paso más hacia un nuevo hito importante en la investigación lunar. La sonda Chang'e-7 llegó sin problemas al cosmodromo de Wenchang el 9 de abril, donde fue transportada mediante una combinación de transporte aéreo y terrestre. Ahora, le esperan una serie de preparativos finales y pruebas exhaustivas antes del lanzamiento previsto.

La misión Chang'e-7 tiene objetivos ambiciosos. Los científicos quieren lograr, entre otras cosas, un aterrizaje suave extremadamente preciso, así como nuevas formas de moverse por la superficie lunar, incluyendo "caminatas" mediante mecanismos especiales o incluso saltos. Un gran desafío será la exploración de los cráteres permanentemente sombreados, donde podría haber hielo.

Todo el proyecto está concebido de forma integral, e incluye una fase en órbita, el aterrizaje, el movimiento por la superficie y otras maniobras. El objetivo principal es comprender mejor el entorno y los recursos de la región del polo sur de la Luna, considerada clave para futuras misiones espaciales. El proyecto también incluye un esfuerzo por ampliar la cooperación internacional.

Según la información más reciente, la infraestructura técnica del cosmodromo se encuentra en estado estable y todas las preparaciones se están llevando a cabo según lo previsto. El lanzamiento de la misión Chang'e-7 está previsto actualmente para la segunda mitad de 2026.

Al mismo tiempo, China continúa integrando sus programas espaciales. Busca utilizar de manera más eficiente la experiencia obtenida en misiones tripuladas y no tripuladas, y unirlas en un conjunto sólido. Esto debería fortalecer significativamente sus capacidades para futuras exploraciones lunares.

CMG