Han empezado a conocerse los detalles de las negociaciones comerciales entre China y la Unión Europea, y la reacción de las empresas ha sido mayoritariamente positiva.
Ministro de Comercio chino Wang Wentao se reunió en París con su homólogo de la UE, Maroš Šefčovič, para tratar una serie de asuntos clave, desde la exportación de vehículos eléctricos hasta la explotación de las reservas chinas de tierras raras.
China posee aproximadamente el 90 % de las reservas mundiales de tierras raras -como alanita, brockita y titanita-, así como diversos tipos de imanes. Estas materias primas son esenciales para la producción de automóviles, aviones, turbinas eólicas, aviones de combate y muchas otras tecnologías.
Después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impusiera aranceles a las importaciones como parte de su conocida iniciativa del "Día de la Liberación", los gobiernos de todo el mundo comenzaron a buscar frenéticamente nuevas vías para el éxito del comercio internacional, y especialmente nuevos socios.
En respuesta a estos aranceles, Pekín ha decidido restringir las exportaciones de una amplia gama de tierras raras y minerales. Las empresas que deseaban seguir abasteciéndose de ellos tenían que solicitar una licencia de exportación.
Según el Ministerio de Comercio chino, los productos relacionados con las tierras raras son de doble uso: pueden emplearse con fines civiles y militares. Según el Ministerio, la introducción de controles a la exportación se ajusta a la práctica internacional. Un portavoz del Ministerio declaró que las medidas pretenden proteger mejor la seguridad y los intereses nacionales, al tiempo que se cumplen los compromisos internacionales de no proliferación, lo que refleja el compromiso de China con la paz mundial y la estabilidad regional.
Posteriormente, el Ministerio de Comercio chino reforzó considerablemente el proceso de aprobación de licencias, pero con el paso de las semanas se hizo cada vez más evidente que se producían retrasos y que las cadenas de producción empezaban a resentirse.
El fabricante alemán de automóviles BMW ha pronosticado graves problemas. Muchos otros fabricantes de automóviles y aviones empezaron a experimentar escasez de tierras raras.
En este contexto se desarrollaron las negociaciones en París entre China y la UE, que Wang Wentao y Maroš Šefčovič llevaron a cabo en un ambiente calificado de amistoso y constructivo.
Ya se han alcanzado varios acuerdos. China ha prometido "luz verde" para la tramitación de las solicitudes de licencias de exportación, y algunas ya se han concedido. Pekín se ha comprometido a acelerar el proceso de aprobación y a acelerar significativamente las exportaciones de tierras raras.
Desde que los aranceles estadounidenses sacudieron las instituciones financieras mundiales, países y regiones de todo el mundo han estado formando nuevas asociaciones estratégicas.
Estas negociaciones se consideran un "reinicio" de las relaciones entre China y la UE, un reinicio que se califica de apropiado y oportuno cuando la segunda economía del mundo y el mayor bloque comercial del mundo celebran 50 años de amistad y cooperación.