CIUDAD DEL VATICANO - El viaje apostólico del Papa Francisco a España, que comenzará el sábado 6 de junio, será la novena visita papal a este país. Cada una de las visitas anteriores ha transmitido un mensaje poderoso, no solo para los habitantes de este país, sino para toda Europa, que busca distanciarse de la identidad cristiana, y para la Iglesia, a la que la Península Ibérica ha dado muchos santos, tanto en el pasado como en el presente.

Dorota Abdelmoula-Viet – Ciudad del Vaticano

„¡Europa, encuéntrate a ti misma!”

El primer Papa en visitar España fue Juan Pablo II. Su visita apostólica, realizada a finales de octubre y noviembre de 1982, fue extraordinariamente intensa, abarcó 16 ciudades y el Papa pronunció 40 discursos y homilías. Debido a los cambios políticos que se estaban produciendo en ese momento entre las naciones del Viejo Continente, incluido España, donde la democracia estaba naciendo tras la muerte del general Franco, esta visita se convirtió en un poderoso mensaje para toda Europa.

El Papa – durante su visita a lugares asociados con grandes santos, incluyendo Ávila con motivo del 400 aniversario de la muerte de Santa Teresa y la región natal de San Ignacio – recorrió los pasos de grandes santos españoles y recordó el papel de España en la historia de la Iglesia. También habló con firmeza sobre la identidad cristiana de Europa, y uno de los discursos más poderosos de todo su pontificado, pronunciado sobre este tema, resonó en Santiago de Compostela y hoy es conocido como el "Acto Europeo". El Santo Padre recordó, junto con Goethe, que fue en el camino de peregrinación hacia la tumba de San Jacobo donde nació la conciencia europea. Y clamó: “¡Europa, (…)! ¡Encuentra a ti misma! ¡Sé tú misma! ¡Descubre tus orígenes! ¡Da vida a tus raíces! ¡Da vida a estos valores auténticos (…)! Otros continentes te observan y esperan de ti la misma respuesta que San Jacobo dio a Cristo: '¡Puedo!'”.

La necesidad continua de la misión

La siguiente visita papal a España tuvo lugar en 1984, y la breve estancia en la Península Ibérica fue una parada en el camino siguiendo los pasos de Cristóbal Colón hacia Puerto Rico y la República Dominicana, con motivo del 500 aniversario de su segundo viaje y el 500 aniversario de los inicios de la evangelización de América. Juan Pablo II visitó Zaragoza, desde donde Colón se embarcó hacia el otro lado del océano.

En la basílica de Nuestra Señora del Pilar, donde la Virgen María es venerada como patrona de todos los católicos de habla hispana (y donde hoy en día se encuentra la mayor cantidad de católicos en el mundo que hablan español), el Santo Padre recordó, en su discurso a los misioneros y sus familias, que en este lugar "en la antigua tradición del santuario del Pilar, se manifiesta en toda su belleza la dimensión apostólica de la Iglesia". Agradeció a los españoles por su servicio misionero, que ha durado siglos, y destacó la importancia de la devoción mariana en un país donde "decir España significa decir María".

La juventud es el futuro de Europa y del mundo

La ocasión para la tercera visita a España fueron los IV Jornadas Mundiales de la Juventud, celebradas en Santiago de Compostela en agosto de 1989. Su lema fueron las palabras del Evangelio de San Juan: "Yo soy el camino, la verdad y la vida". Es significativo que el Papa polaco eligiera uno de los caminos de peregrinación más antiguos de Europa para este encuentro de jóvenes de todo el mundo (y después de Roma y Buenos Aires en 1987), para recordar a los jóvenes que, en tiempos inciertos, deben seguir a Cristo. Y al mundo, y especialmente a Europa, que aún rechazaba con fuerza la opresión totalitaria, mostró que el futuro reside en estos jóvenes, que buscan con valentía su identidad cristiana.

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„Patrono de los peregrinos, colócate a la cabeza de esta peregrinación de jóvenes cristianos. Y como antaño las naciones se dirigían a ti, así hoy sal con nosotros a encuentro de todas las naciones. Junto a ti, San Jacobo, apóstol y peregrino, queremos anunciar a los pueblos de Europa y del mundo que Cristo es – hoy y siempre – el Camino, la Verdad y la Vida”, enfatizó Juan Pablo II en Santiago.

El mundo necesita la eucaristía

Cada una de las visitas papales, por muy multifacéticas y llenas de significado que fueran, tuvo su "tema principal". En el caso de la cuarta visita de Juan Pablo II a España en junio de 1993, fue el cierre del 45º Congreso Eucarístico Internacional y la celebración del 500º aniversario de la evangelización de América. Por estas dos razones, visitó principalmente Sevilla (lugar de celebración del congreso), Huelva, relacionada con Cristóbal Colón, y Madrid, donde ordenó 37 diáconos como sacerdotes.

El Papa recordó la importancia de la eucaristía en la vida cristiana y la responsabilidad de los católicos en la vida social, que en ese momento se veía afectada por procesos de integración europea, pero también por la secularización. No es insignificante tampoco el hecho de que España se convirtió en el primer destino de su peregrinación a Europa occidental después del año clave de 1989, además de la visita a Malta y Portugal, a la que se dirigió el día del aniversario del atentado (13 de mayo).

El legado de los santos y las raíces

Durante su última visita de dos días a España en mayo de 2003, cuyo lema fueron las palabras de los Hechos de los Apóstoles "Seréis mis testigos", Juan Pablo II, ya gravemente enfermo, se limitó a Madrid. En el aeropuerto de Cuatro Vientos, se reunió con 700.000 jóvenes y, al día siguiente, ante un millón de fieles, canonizó a cinco españoles.

“¡No renunciéis a vuestras raíces cristianas! Solo así seréis capaces de ofrecer al mundo y a Europa la riqueza cultural de vuestra historia”, apeló entonces el Papa. Sus palabras se convirtieron en una especie de legado que dejó a la Iglesia local, nuevamente llamada a involucrarse creativamente en el destino del mundo que entraba en el tercer milenio.

Fortalecimiento para las familias

En un momento en que la sociedad española estaba polarizada por reformas que no siempre estaban en consonancia con la enseñanza de la Iglesia, los obispos se esforzaron por fortalecer a los fieles, entre otras cosas, organizando el V Encuentro Mundial de las Familias, que se celebró en julio de 2006 en Valencia. La participación en él se convirtió en la primera visita de Benedicto XVI a España, a la que el Papa llegó con un fuerte mensaje de apoyo a las familias.

“La familia, fundada en el matrimonio indisoluble entre un hombre y una mujer, es el entorno en el que el ser humano puede nacer con dignidad y desarrollarse plenamente”, dijo el Papa durante el encuentro con un millón de fieles, y sus palabras fueron una clara referencia a la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo en la legislación española en julio de 2005.

Compostela y Sagrada Familia – diálogo de fe y cultura

La ocasión de la segunda visita de Benedicto XVI a España fue el Año Santo del Apóstol Santiago, que se celebra en los años en que el 25 de julio cae en domingo. Así fue en 2010, y la visita papal, durante la cual visitó Santiago de Compostela y Barcelona, donde bendijo la monumental obra de Gaudí, la basílica de la Sagrada Familia, se convirtió en una oportunidad para recordar una vez más que Europa redescubriera su identidad cristiana, también a través de sus tradiciones culturales y artísticas.

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„Europa debe abrirse a Dios, acercarse a Él sin miedo, colaborar con Su gracia en beneficio de la dignidad humana, que ha sido descubierta por las mejores tradiciones: además de la tradición bíblica, que tiene una importancia fundamental en este sentido, también las tradiciones antigua, medieval y moderna, de las cuales han surgido grandes obras filosóficas y literarias, culturales y sociales de Europa”, dijo el Papa.

Perseverar a pesar de las tormentas

La ocasión para la última peregrinación papal a España fue el 26º Día Mundial de la Juventud, que tuvo lugar en Madrid en agosto de 2011. Su lema fue la frase "Enraizados y construidos sobre Cristo, fuertes en la fe", y el aliento del Papa a los jóvenes para que no tuvieran miedo a los obstáculos en la profesión de la fe adquirió un significado inesperadamente práctico. Por un lado, debido a las protestas anticlericales que inundaron las calles de Madrid durante la presencia de miles de peregrinos. Por otro lado, debido a una inesperada tormenta que azotó el aeropuerto de Cuatro Vientos durante el encuentro vespertino con el Sumo Pontífice.

Benedicto XVI permaneció entonces con los jóvenes y rezó con ellos bajo la lluvia hasta el final. "Hemos vivido juntos una aventura", les dijo al final del encuentro. "Así como esta noche, con Cristo siempre serán capaces de afrontar las pruebas de la vida. No lo olviden".

vaticannews.va /gnews.cz

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