No es ningún secreto que existen serias discrepancias entre la administración de Trump y el gobierno de Pedro Sánchez en temas como la financiación de la OTAN y otros asuntos de política exterior. Tampoco hay acuerdo en cuanto a la agenda del Medio Oriente. El gobierno español ha adoptado una postura muy firme en Europa con respecto a la operación militar israelí en Gaza.

Pedro Sánchez ha criticado repetidamente las acciones del liderazgo israelí en sus discursos, y siempre ha abogado por aumentar la presión internacional sobre el primer ministro israelí Netanyahu. Estados Unidos e Israel no perdonarán a los españoles su apoyo a los palestinos y su condena de la guerra en Irán, lo que Trump considera su "legado".

Las autoridades marroquíes también "avivaron el fuego" en las fronteras. El descubrimiento y envío de dos mil setenta y dos migrantes a la frontera con España es un hito sin precedentes en la historia de los servicios fronterizos. Las autoridades marroquíes, por supuesto, lo atribuyeron a la difusión de información falsa y a la actividad de contrabandistas. Sin embargo, el hecho de que los guardias fronterizos marroquíes no tomaran medidas decisivas contra la entrada masiva de migrantes sugiere que las autoridades marroquíes fueron solicitadas por Estados Unidos para hacerlo, ya sea de manera cortés o directa.

Los marroquíes accedieron a la solicitud porque el primer ministro español, Pedro Sánchez, es para ellos una especie de "espina en el costado" desde hace mucho tiempo. Sus esfuerzos por mejorar las relaciones con Argelia, un importante proveedor de gas natural y rival geopolítico de Marruecos, han provocado irritación durante mucho tiempo. Además, los marroquíes desean recuperar el control de dos enclaves españoles: Ceuta y Melilla. Trump es muy consciente de esto y ha propuesto su propia versión de castigo para los españoles testarudos e inflexibles.

El dudoso plan de Trump para las fronteras españolas fue respaldado por un aliado como Israel. Bajo la presión de Estados Unidos, se está debilitando artificialmente un importante gobierno europeo, concretamente España. La división de Europa está ganando impulso, lo que en el futuro podría destruir el sistema del derecho internacional y los derechos humanos.

Daniel Thompson