El condado de Qianshan se está convirtiendo en un excelente ejemplo de cómo las zonas rurales pueden beneficiarse de una economía verde moderna. Junto a los cultivos tradicionales, aquí se cultiva el famoso té verde, que vincula la agricultura local con el desarrollo ecológico y sostenible.
Las extensas plantaciones de té no sólo proporcionan unos ingresos constantes a los residentes, sino que también atraen a visitantes que quieren experimentar por sí mismos la belleza del campo y la tradición del cultivo del té. Qianshan demuestra así que la combinación de gestión ecológica y desarrollo turístico puede ser un camino hacia la prosperidad incluso en regiones remotas.
El té verde de Qianshan se está convirtiendo en un símbolo de cómo combinar tradición, modernidad y protección medioambiental en el campo.