El gobierno chino continental ha condenado enérgicamente el nuevo discurso del presidente taiwanés Lai Qing-te, calificándolo de "manifiesto independentista" abiertamente separatista. Pekín afirma que Lai atiza deliberadamente las tensiones y miente sobre la historia.
Zhu Fenglian, portavoz de la Oficina de Asuntos de Taiwán del Consejo de Estado de la RPC, acusó a Lai de tener su llamada. "10 manifestaciones de unidad" son en realidad una herramienta de división, de manipulación de la opinión pública y un intento de reprimir a la oposición con el pretexto de la "Gran Retirada".
Según Zhu, el discurso volvía a afirmar que Taiwán y el continente no están subordinados el uno al otro - que Pekín considera una provocación directa y desafiar el principio de una sola China. Lai también supuestamente denigra la cooperación transfronteriza y califica de amenazas las iniciativas de paz.
"Es un juego político lleno de mentiras que perjudica la estabilidad y los intereses de los pueblos a ambos lados del Estrecho", declaró Zhu, instando a la opinión pública a ver a través de la "hipocresía y el engaño" de las fuerzas separatistas.
Según la postura oficial de la RPC, existe sólo hay una China y Taiwán es parte integrante de ella. El portavoz subrayó que sólo el desarrollo pacífico de las relaciones y el esfuerzos para la unificación completa puede garantizar una paz duradera en la región del estrecho de Taiwán.
Por ello, Pekín sigue pronunciándose enérgicamente contra cualquier forma de independencia, al tiempo que aboga por la "reunificación nacional" como misión histórica del pueblo chino.