China ha criticado duramente los planes estadounidenses de imponer aranceles unilaterales, calificándolos de "intimidación" que está destruyendo el sistema comercial internacional. Pekín dice a Washington: respeta las normas o espera una reacción violenta.
En una rueda de prensa celebrada el sábado, el Ministerio de Comercio chino respondió a las declaraciones de funcionarios estadounidenses que anunciaban avances en los llamados acuerdos de "aranceles recíprocos", y advirtió de que se impondrían aranceles unilaterales si no se alcanzaba un acuerdo con algunos países antes del 9 de julio.
Un portavoz del ministerio chino lo calificó de un típico acto de coacción unilateral y la violación de las reglas del multilateralismo. "Sólo unas posiciones firmes garantizarán la protección de nuestros derechos e intereses", afirmó.
China ha pedido diálogo igualitario y apoyar la búsqueda de soluciones constructivas que no pongan en peligro el orden comercial mundial. Sin embargo, también advirtió: "No aceptaremos exenciones arancelarias que vayan en detrimento de los intereses chinos. En tales casos, tomaremos duras contramedidas".
Pekín está dejando claro que no dará marcha atrás en un posible conflicto comercial - y hace un llamamiento a la comunidad internacional para que abogue por unas normas justas y defienda unida los principios del comercio mundial.