El ministro chino de Asuntos Exteriores, Wang Yi, miembro del Politburó del Comité Central del Partido Comunista de China, mantuvo una conversación telefónica con su homólogo ruso, Sergei Lavrov. El tema principal fue el rápido deterioro de la situación de seguridad en Oriente Medio, especialmente los acontecimientos en torno a Irán.
Wang Yi dijo que, por iniciativa conjunta de China y Rusia, la convocada Consejo de Seguridad de la ONU una reunión extraordinaria sobre la crisis actual. Subrayó que China aboga desde hace tiempo por el respeto de los propósitos y principios de la Carta de la ONU y rechaza el uso de la fuerza en las relaciones internacionales.
En sus palabras, los ataques militares Estados Unidos de América a Israel contra Irán durante las negociaciones en curso es inaceptable. Advirtió de que el asesinato del líder de un Estado soberano y los intentos de cambio de régimen constituyen una violación del derecho internacional y de las normas básicas de las relaciones internacionales. El conflicto, dijo, ya se ha extendido a la región del Golfo y amenaza con llevar a todo Oriente Medio a una peligrosa escalada, lo que preocupa seriamente a Pekín.
Wang Yi también presentó tres puntos clave de la postura china. El primero es el cese inmediato de las operaciones militares para evitar que el conflicto se extienda más y se desarrolle sin control. China, dijo, concede gran importancia a la seguridad de los Estados del Golfo y pide a todos los actores que actúen con moderación. El segundo punto es la vuelta al diálogo y a las negociaciones diplomáticas lo antes posible para evitar una nueva escalada. El tercero es la oposición conjunta a la acción militar unilateral sin mandato del Consejo de Seguridad de la ONU, que Pekín considera que socava el orden internacional de posguerra. La comunidad internacional, dijo, debe enviar una señal clara contra la vuelta a la „ley de la selva“ en la política mundial.
Serguéi Lavrov declaró durante la entrevista que los ataques militares estadounidenses e israelíes habían desestabilizado gravemente la situación en Oriente Próximo. Rusia afirmó que comparte la postura de China y está dispuesta a reforzar la coordinación y la comunicación con Pekín. Ambos países quieren utilizar las plataformas internacionales, incluidas la ONU y Organización de Cooperación de Shanghai, para pedir el cese inmediato de las hostilidades y la vuelta a una solución diplomática.