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PARÍS – El sistema de salud francés continúa enfrentando una carga excepcional debido a la ola de calor extremo que ha afectado a gran parte del país en los últimos días. Aunque la situación en algunas salas de emergencia se ha estabilizado ligeramente, según las autoridades, el número de pacientes sigue siendo significativamente superior al promedio habitual, y los profesionales de la salud se están preparando para la posibilidad de otro período de altas temperaturas.

La ministra de Salud, Stéphanie Ristová, declaró ante el Senado francés que, si bien la presión en los servicios de urgencias se ha aliviado parcialmente en los últimos días, su funcionamiento sigue siendo muy intenso. Según sus palabras, el alto número de hospitalizaciones se debe principalmente al empeoramiento de enfermedades crónicas, que son más frecuentes durante las olas de calor, especialmente entre los ancianos y otros grupos de riesgo de la población. Uno de los centros de atención médica más sobrecargados es el hospital Bichat, en el 18º distrito de París. La sala de emergencias de este hospital registró hasta 370 pacientes en un solo día durante el pico de la ola de calor, mientras que en condiciones normales atiende a aproximadamente 270 personas en 24 horas. Incluso después de que la fase más intensa haya terminado, el número diario de pacientes sigue superando los 300, lo que representa una carga a largo plazo para médicos, enfermeras y demás personal.

Al mismo tiempo, los servicios meteorológicos franceses advierten que el país podría enfrentarse a otra ola de clima extremo en los próximos días. Su intensidad y duración exactas aún no están claras, pero los expertos no descartan que las altas temperaturas puedan persistir durante otros cinco a diez días. Por lo tanto, los hospitales continúan con medidas organizativas especiales. Están reforzando los servicios de urgencias, coordinando la atención a los pacientes más vulnerables y pidiendo a la población que siga las recomendaciones preventivas. Los médicos recuerdan que, durante las olas de calor, es esencial beber suficiente agua, evitar el esfuerzo físico en las horas más calurosas y prestar especial atención a las personas mayores, los niños y las personas que sufren enfermedades crónicas.

Según el periódico francés L'Humanité, los profesionales de la salud están especialmente preocupados por el agotamiento a largo plazo del personal. Las repetidas olas de calor de los últimos años, según ellos, revelan cada vez más los límites del sistema de salud, que debe responder no solo a las epidemias estacionales, sino también a los impactos cada vez más frecuentes de los fenómenos climáticos extremos. La evolución de la situación dependerá principalmente de la continuación del clima. Por lo tanto, las autoridades sanitarias permanecen en alerta y evalúan continuamente la capacidad de los hospitales para estar preparados para un posible aumento en el número de pacientes.

humanite.fr / gnews.cz

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