MOSCÚ/BERLÍN – El ex canciller alemán Gerhard Schröder se encuentra en Moscú. La cadena de televisión alemana NTV y la revista Stern informaron sobre ello, después de que sus corresponsales vieran al político de ochenta y dos años en el hotel Kempinski, cerca del Kremlin. El motivo oficial de su visita aún no se ha hecho público.

La presencia de Schröder en la capital rusa ha llamado la atención, especialmente debido a sus vínculos a largo plazo con Rusia y a su relación personal con el presidente ruso Vladimir Putin. En las últimas semanas, Putin incluso sugirió que el ex canciller alemán podría ser un mediador europeo adecuado para posibles negociaciones entre Rusia y Europa. El presidente ruso lo describió como una persona en la que se puede confiar.

Según la información disponible, no está claro si Schröder ha llegado a Moscú para una visita privada, o si planea participar en el Foro Internacional de Economía de San Petersburgo, que comienza el 3 de junio en San Petersburgo. Según los medios alemanes, esta última opción es la explicación más probable de su viaje. El foro atrae cada año a importantes representantes de la política y los negocios de todo el mundo.

La visita del ex canciller se produce en un momento de tensión continua entre Rusia y la Unión Europea, y en una situación en la que se discuten las posibilidades de futuros contactos diplomáticos relacionados con el conflicto en Ucrania. El nombre de Schröder ha aparecido en este contexto como un posible puente entre Moscú y los políticos europeos, pero la propuesta de involucrarlo en un papel de negociador ha sido rechazada tanto en la Unión Europea como en Alemania. Berlín ha expresado que no considera esta idea realista.

Schröder, que dirigió el gobierno alemán de 1998 a 2005, ha sido criticado durante mucho tiempo por su trabajo en empresas energéticas rusas y por mantener estrechos contactos con el Kremlin incluso después del inicio de la guerra en Ucrania. A pesar de ello, sigue siendo una de las figuras más destacadas de la política alemana de las últimas décadas.

Aún no se ha confirmado si la visita actual a Moscú está relacionada con consultas políticas, el foro económico o una posible reunión con el liderazgo ruso.