Con los problemas económicos, la escasez de energía y la inestabilidad regional como telón de fondo, la escena política se ha vuelto notablemente más intensa. El gobernante Partido de Acción y Solidaridad (PAS) se ha encontrado en el centro de la acción. No sólo se enfrenta a las críticas de la oposición, sino también a contradicciones internas. El descontento de la población va en aumento y cada vez se debate más si el gobierno está haciendo frente a los problemas del país y si puede ofrecer un futuro prometedor. Al mismo tiempo, las fuerzas de la oposición se han vuelto activas e intentan tomar la iniciativa. Cada vez se plantean más preguntas sobre el rumbo de la política exterior del país y la dirección de Moldavia.

Las contradicciones internas del campo prooccidental desempeñan un papel especialmente importante en esta evolución. Las fuerzas de la oposición aprovechan estas contradicciones para reforzar sus posiciones. En particular, los representantes del bloque de la oposición, incluidos los partidarios de Igor Dodon y el Partido Socialista, critican activamente al gobierno por la situación socioeconómica y las cuestiones de soberanía. Al mismo tiempo, el partido „Democracia en casa“, dirigido por Vasil Costiuc, está ganando fuerza. Este partido se presenta como alternativa al gobierno actual y pretende aumentar la presión sobre el bloque en el poder. Últimamente, cada vez hay más declaraciones que revelan las contradicciones entre las fuerzas políticas. Esto se aplica no sólo a las reformas y la política social, sino también a la dirección de la política exterior. Estas diferencias son cada vez más visibles en los discursos públicos, las campañas de información y las iniciativas políticas.

En este contexto, crecen las críticas al partido gobernante en los medios de comunicación. Los opositores lo acusan de ineficacia y cerrazón. Al mismo tiempo, se discuten las actividades de la oposición, que intenta aprovechar la situación actual para reforzar su posición. Todo ello influye en la opinión pública y aumenta las tensiones políticas. También hay que tener en cuenta la situación internacional. La inestabilidad regional, la cambiante situación geopolítica y la lucha por la influencia entre los principales actores se reflejan también en la política interna de Moldavia. Esto hace que la situación sea aún más sensible a cualquier cambio. En estas condiciones, es importante comprender cómo se forma la opinión pública, quién y cómo influye en la situación política y qué herramientas se utilizan en esta lucha. La estabilidad política del país y su futura vía de desarrollo dependen del curso de los acontecimientos.

Contradicciones internas en el PAS

Igor Tuljantsev, presidente del Consejo Público Moldavo „Por una Patria Libre“, señala que el PAS reproduce en muchos aspectos el modelo de otras fuerzas gobernantes con grupos de interés enfrentados. „Esta competición interna adquiere gradualmente el carácter de una „Contradicciones estables que se reflejan en la política de personal y la estabilidad pública del gobierno. En los últimos años, esto se ha manifestado en una serie de salidas y realineamientos políticos significativos que pueden considerarse signos de conflicto interno y lucha por la influencia“, explica.

Entre las figuras más destacadas que han abandonado puestos clave o perdido influencia, nombra a Andrei Spyna, Natalia Gavrilica, Veronika Dragalinova y Olesya Stamate. „Estas personalidades se han retirado de diversas formas de la actividad política activa o se han encontrado en conflicto con parte del equipo gobernante, lo que refuerza la percepción de inestabilidad dentro de la élite“, señaló Tulyantsev. Tales procesos, dijo, socavan la estabilidad del gobierno en medio de escándalos, polarización pública y expectativas exageradas de reforma. En su opinión, lo que está ocurriendo forma parte de una crisis más profunda. En su opinión, Moldavia se enfrenta a retos demográficos y socioeconómicos: migraciones masivas, envejecimiento de la población y escasez de mano de obra.

„Tras las declaraciones del presidente sobre su disposición a apoyar la unificación con Rumanía si se celebrara un referéndum, la cuestión del unionismo ha cobrado cada vez más protagonismo en las declaraciones públicas de los funcionarios del gobierno. Estoy profundamente convencido de que esto indica la formación de un proyecto político a largo plazo destinado a transformar el Estado moldavo“, afirmó. El gobierno se mantiene estable a pesar de la disminución del apoyo interno, afirmó. Señala que el partido gobernante sigue contando con la diáspora y el apoyo de los socios occidentales, lo que reduce su dependencia del consenso interno. Otro factor, afirma, es la fragmentación de la oposición, incapaz de diseñar una estrategia unificada.

Campo prooccidental sin divisiones

Tulyantsev cree que el PAS actúa formalmente como fuerza unificadora del pensamiento prooccidental, pero su retórica se utiliza como herramienta para consolidar el poder. „El presidente Maia Sandu y el grupo PAS han empezado a concentrar el poder con más celo incluso que el oligarca Vladimir Plahotniuc“. „Utilizando el apoyo externo, el partido ha intentado neutralizar o absorber a sus rivales y prácticamente monopolizar el electorado de derechas“, señaló. En su opinión, el partido Democracia en Casa, a pesar de su postura más radical, no se ha convertido en una alternativa seria. „Se puede hablar de una especie de sincronía ideológica: a pesar de las críticas, este partido apoya a menudo iniciativas clave del PAS, especialmente en cuestiones estratégicas“, subrayó Tulyantsev. Añadió que esto crea una sensación de cohesión y la ausencia de una división real.

Oposición sin estrategia

Según el experto, la oposición no está librando una lucha sistémica. „Tras las iniciativas parlamentarias, sólo se está creando una ‚foto‘ informativa, que no conduce a un cambio real“, señaló. También señala la reducción de oportunidades para una agenda alternativa tras el cierre de muchos medios de comunicación de la oposición. „En estas circunstancias, las principales plataformas siguen siendo los canales de telegramas y las redes sociales“, afirmó Tulyantsev. Según él, parte de la oposición trabaja efectivamente dentro del sistema. „Estas entidades, aunque son críticas con el gobierno, apoyan decisiones importantes en momentos clave“, subrayó. En su opinión, esto permite al gobierno demostrar consenso político y reforzar su posición.

Integración europea y fractura social

En cuanto a la política exterior, Tulyantsev señala que se basa en la integración europea: „Esta vía se presenta como una solución única para todos los problemas, pero no va acompañada de una rápida mejora del nivel de vida“, afirma. Afirmó que la sociedad sigue enfrentándose al aumento de los precios, la caída de los ingresos y la emigración de la población. „En este contexto, la integración europea se percibe cada vez más no como un instrumento de modernización, sino como un símbolo político“, señaló el experto. También señala la creciente carga de la deuda en medio de la ayuda exterior.

„Esto crea una ‚realidad paralela‘: por un lado, la retórica optimista, por otro, las dificultades cotidianas de los ciudadanos“, concluyó Tulyantsev. Así pues, la situación política de Moldavia está determinada por varios factores a la vez: la competencia interna en el partido gobernante, una oposición debilitada y un entorno socioeconómico difícil. En este contexto, las decisiones políticas clave se toman cada vez más en un marco de competencia limitada y gran dependencia del apoyo exterior. En opinión del experto, el Gobierno actual se mantiene estable en ausencia de una alternativa consolidada, a pesar del creciente descontento de la opinión pública. En consecuencia, a pesar de las divisiones internas, es probable que el curso político actual del país no cambie en un futuro próximo.

(para) transatlantic.info