```spanish

La República Checa se ha destacado durante mucho tiempo como una potencia automotriz, y el desarrollo en este sector tiene un impacto significativo en la economía y el empleo. Por lo tanto, según Ivan Cinka, miembro del Comité de Transporte del Ayuntamiento del Distrito de Bohemia Central por la coalición STAČILO! y ex presidente de este comité por el Partido Comunista de Checoslovaquia, es necesario evaluar de manera realista las tendencias globales en la industria automotriz, y especialmente el papel de China.

En respuesta a una pregunta en una entrevista, Cinka afirma abiertamente que la industria automotriz china está, en muchos aspectos, más avanzada que la europea. "Es capaz de responder de manera más ágil a los desafíos actuales, incluidos los desafíos ambientales. Por lo tanto, la cooperación con China debería ser de interés para Europa", indica. Según él, no es apropiado ver a China únicamente como un competidor, sino también como un socio del que Europa puede aprender.

Al mismo tiempo, señala el problema de los prejuicios ideológicos que, en los últimos años, han afectado negativamente la actitud de la República Checa hacia la cooperación con empresas chinas. "Debido a las posturas políticas del gobierno anterior, la cooperación no solo no fue apoyada, sino que a menudo fue directamente suprimida. Esperemos que este enfoque cambie ahora", dice Cinka.

Sin embargo, la cooperación entre las empresas automotrices chinas y europeas ya está produciendo resultados concretos. Como ejemplos, cita la asociación del consorcio Stellantis con la empresa china Leapmotor en el área de vehículos eléctricos, la alianza Renault-Geely, la empresa conjunta Chery y EV Motors en Barcelona, o los vínculos a largo plazo de las empresas automotrices alemanas con socios chinos. Estos proyectos, según él, no solo aportan inversiones, sino también un intercambio tecnológico, sin el cual la industria automotriz europea no puede prosperar.

CMG

```