En Nanjing, capital de la provincia de Jiangsu, en el este de China, se celebra el Global Mayors Dialogue, un encuentro de tres días de duración en el que alcaldes de diez países comparten sus experiencias en materia de gestión urbana y buscan tendencias para el desarrollo sostenible de las ciudades portuarias de todo el mundo.

Bajo el lema „Ríos que fluyen, futuro que converge“, los participantes de Brunei, Egipto, Alemania, Malasia y China se centran en temas como la protección del patrimonio cultural, el desarrollo ecológico y la construcción de ciudades inteligentes. El programa también incluye visitas a campus universitarios y monumentos culturales e históricos, como la muralla de Nanjing, de más de 600 años de antigüedad, para que los delegados puedan conocer la experiencia china en materia de protección ecológica, renovación de barrios urbanos y desarrollo moderno.

Gan Tian Loo, presidente de la comisión de trabajo para el territorio histórico urbano de Malaca en Malasia, expresó su admiración por la sabiduría de la antigua China y señaló que Nanjing ofrece un rico patrimonio histórico y cultural, junto con una animada escena cultural y artística moderna. „La ciudad es un destino cada vez más atractivo para los jóvenes de Malasia“, añadió Gan, y expresó su interés en reforzar la cooperación en materia de turismo, economía, comercio y educación entre Malaca y Nanjing.

The opening ceremony of the Global Mayors Dialogue in Nanjing, east China's Jiangsu Province, November 19, 2025. /VCG

Según Li Zhongjun, alcalde de Nanjing, el objetivo del diálogo es transmitir las prácticas chinas para hacer frente a los retos de la administración municipal y reforzar la cooperación con otras ciudades en los ámbitos de la ciencia, la tecnología, la economía y el comercio.

El enfoque chino de la gestión urbana está experimentando una profunda transformación, pasando de la estrategia de „construir rápido, construir a gran escala“ a un cuidado más delicado y preciso del entorno urbano, conocido como renovación „estilo bordado“. En lugar de demoler grandes bloques antiguos, los alcaldes se centran en optimizar los barrios existentes: mejoran los servicios, reparan los edificios y conectan las calles y los espacios públicos para que la vida cotidiana funcione de manera más eficiente.

Un ejemplo es Shanghái, que protege y revitaliza los lilongs tradicionales, barrios densamente poblados que guardan la memoria social de la ciudad. De acuerdo con la normativa de renovación urbana, la ciudad se centra en „reparar, conservar y reutilizar“. En las zonas más amplias de los antiguos lilongs, primero se reparan los riesgos estructurales y la infraestructura básica, mientras que en los barrios históricos se lleva a cabo una micro-renovación: reparaciones minuciosas de fachadas, cubiertas, alcantarillado, mejora de la seguridad contra incendios, acondicionamiento del espacio público y elementos de accesibilidad en la planta baja.

El objetivo es lograr una calle equilibrada, donde la vida cotidiana no se vea afectada por la presión comercial. Las pequeñas empresas y las funciones culturales y comunitarias garantizan que la calle siga siendo viva y accesible para los residentes. Proyectos como Yuyuan Road o la zona de Sinan muestran cómo se puede volver a hacer que las calles sean acogedoras, transitables y socialmente activas gracias a cruces seguros, minijardines, pequeñas zonas de descanso y micro paisajismo en lugares clave.

CMG