El presidente ruso, Vladimir Putin, inició hoy una visita de Estado a Pekín, donde se reunirá mañana con el presidente chino, Xi Jinping. Se espera la firma de hasta 40 acuerdos bilaterales. Según el ex primer ministro checo, Jiří Paroubek, es probable que entre ellos se encuentre un acuerdo para la construcción del oleoducto "Fuerza de Siberia 2", que fortalecerá la independencia energética de China con respecto al transporte marítimo. Esto, a su vez, permitirá a Rusia redirigir parte de sus recursos, que antes se destinaban al mercado europeo, hacia China.

Paroubek destacó la intensa actividad de la diplomacia china en los últimos días. Hace dos semanas, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán se reunió en China, seguido la semana pasada por el presidente de Tayikistán, y ahora es Putin. "Es como si el círculo se estuviera cerrando", afirmó Paroubek. Añadió que, según las imágenes publicadas en las redes sociales, es evidente la cálida y muy amistosa relación personal entre Xi Jinping y Vladimir Putin.

El presidente ruso está acompañado por varios ministros, mientras que en Rusia se ha quedado únicamente el primer ministro, Mikhail Mishustin. Las negociaciones serán de gran alcance y, según Paroubek, conducirán a una mayor profundización de la cooperación entre ambas potencias. Se espera que continúe la alta frecuencia de reuniones entre ambos presidentes, cuyo número ha superado varias decenas en los últimos doce años.

CMG