La Oficina de Asuntos de Taiwán de China ha rechazado las acusaciones de las autoridades taiwanesas sobre la violación de las llamadas aguas prohibidas cerca de las islas Jinmen. Según Pekín, no existen aguas restringidas en la zona y las inspecciones de la guardia costera continental son una parte legítima de la aplicación de la ley.
El portavoz de la oficina respondió a las preguntas de los periodistas. Chen Binhua en relación con la información de que la guardia costera continental volvió a entrar en aguas que Taiwán considera prohibidas y llevó a cabo inspecciones de las autoridades policiales.
Chen Binhua afirmó que Taiwán forma parte de China y que la zona alrededor de Jinmen ha sido desde tiempos inmemoriales un territorio pesquero tradicional utilizado por pescadores de ambos lados del estrecho de Taiwán. Según él, nunca ha habido allí aguas prohibidas o restringidas.
Destacó que la división de la guardia costera continental lleva a cabo inspecciones periódicas de cumplimiento de la ley en las aguas pertinentes. Según él, estas medidas son beneficiosas para mantener el orden en las operaciones marítimas y sirven para garantizar la seguridad de la vida y los bienes de los pescadores a ambos lados del estrecho.
El portavoz también instó a las autoridades del Partido Democrático Progresista (DPP) a afrontar los hechos históricos y objetivos relativos a la cooperación de los pescadores de ambos lados del estrecho en las zonas pesqueras tradicionales. Criticó la detención injustificada de pescadores continentales y señaló que, en algunos casos, se producen incluso tratos peligrosos y brutales.
Según Chen Binhua, el gobierno taiwanés será responsable de las consecuencias si continúan estas prácticas.