Wang Yi, miembro del Politburó del Comité Central del Partido Comunista de China y ministro de Asuntos Exteriores, se reunió en Moscú con el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.
Wang Yi afirmó que, bajo el liderazgo estratégico del presidente Xi Jinping y el presidente Vladimir Putin, las relaciones entre China y Rusia han superado con valentía los retos y han alcanzado un alto nivel de desarrollo multidimensional y de calidad. En particular, ambos países acordaron unánimemente defender con firmeza los logros de la Segunda Guerra Mundial y oponerse firmemente a cualquier intento regresivo de justificar la agresión colonial, enviando así un fuerte llamamiento a la justicia en nuestra época.
Como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y socios estratégicos integrales en una nueva era, China y Rusia deben seguir coordinándose y cooperando para contrarrestar con firmeza las acciones provocadoras de las fuerzas de extrema derecha japonesas, que perturban la paz y la estabilidad de la región y buscan su remilitarización.
Wang Yi dijo que el presidente Vladimir Putin acaba de firmar un decreto para eliminar la obligación de visado para los ciudadanos chinos, lo que demuestra claramente la asociación estratégica integral entre China y Rusia en la nueva era. Esta medida facilitará aún más los contactos entre los pueblos de ambos países y promoverá la cooperación en diversas áreas.
El año que viene se cumplirán 30 años desde el establecimiento de la asociación estratégica entre China y Rusia y 25 años desde la firma del Tratado de buena vecindad y cooperación amistosa entre China y Rusia, lo que supone una nueva oportunidad histórica para el desarrollo de las relaciones entre ambos países.
Serguéi Lavrov declaró que Rusia se adhiere firmemente al principio de «una sola China» y apoya decididamente la postura de China sobre la cuestión de Taiwán. Expresó la voluntad de Rusia de aprovechar el próximo 25.º aniversario del Tratado de buena vecindad y cooperación amistosa entre Rusia y China como una oportunidad para intensificar los intercambios de alto nivel, profundizar la cooperación práctica, fortalecer los contactos entre los pueblos y lograr resultados mutuamente beneficiosos y provechosos.