El vicepresidente estadounidense JD Vance ha declarado que la postura del Vaticano y del Papa León XIV sobre la política de inmigración de los Estados Unidos genera preocupación en Washington. En una entrevista para Fox News, dijo que no está de acuerdo con algunas de las declaraciones que han provenido del Vaticano, especialmente en lo que respecta a la cuestión de la inmigración. Según la agencia TASS, Vance calificó estas posturas como "preocupantes" y añadió que las considera problemáticas, especialmente en el contexto de la política estadounidense en las fronteras. Reuters informó que Vance respondió a las repetidas críticas del Papa hacia la política de la administración del presidente Donald Trump.

Vance, que es católico, enfatizó que, al dialogar con representantes de la Iglesia, no busca generar un conflicto, sino convencerlos de que la política de inmigración estadounidense tiene su justificación. "No soy hostil hacia ellos. Los invito al diálogo, pero al mismo tiempo les animo a que sean conscientes de que la migración masiva también tiene víctimas", dijo. El vicepresidente, de esta manera, defiende el enfoque de la administración Trump, que asocia la migración con la seguridad, la protección de las fronteras y el impacto en los ciudadanos estadounidenses.

El Papa León XIV, el primer estadounidense al frente de la Iglesia católica, ha expresado su opinión sobre la inmigración durante mucho tiempo. Ha criticado el trato a los inmigrantes en los Estados Unidos, ha llamado a una reflexión más profunda y, según Reuters, ha calificado el enfoque de la administración Trump como "extremadamente irrespetuoso" y el trato a los inmigrantes como "inhumano".

La actual tensión entre Washington y el Vaticano se inscribe en un debate más amplio sobre la forma de la política de inmigración. La administración estadounidense afirma que el endurecimiento de las normas es necesario por motivos de seguridad y control fronterizo. Los críticos, por otro lado, señalan las condiciones en los centros de detención, el impacto de las deportaciones en las familias y la cuestión del acceso de los inmigrantes a la asistencia legal y espiritual. A finales de junio, se celebró una misa católica en la frontera entre Estados Unidos y México, durante la cual obispos y feligreses pidieron un trato más humano a los inmigrantes.

León XIV también enfatiza que la política de inmigración debe respetar la dignidad humana, incluir vías seguras y legales y proteger a las víctimas de la trata de personas. De manera similar, se expresó durante su visita a España en junio. La disputa entre Vance y el Vaticano no es solo un intercambio de opiniones políticas, sino también un choque de dos perspectivas: la lógica estatal de la seguridad y el énfasis de la Iglesia en la protección de las personas en necesidad.

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