Jana Volfová, vicepresidenta estatutaria del Partido Socialdemócrata de la República Checa (ČSSD), ha reconocido públicamente que inicialmente tenía dudas sobre la Iniciativa de Desarrollo Global (GDI) anunciada por China. Sin embargo, hoy en día, ve con sus propios ojos que la iniciativa funciona realmente y produce resultados tangibles.
Según ella, en los países en desarrollo ya existen carreteras construidas por China, un sistema de transporte ferroviario más ecológico e incluso escuelas donde los niños aprenden con la ayuda de antiguos alumnos de universidades chinas. Volfová afirma que China no ayuda con palabras, sino con acciones: proporciona vivienda, transporte, protección del medio ambiente y mejores condiciones de vida directamente en esos países.
"No muchos países hacen esto. Casi ninguno. Pero China sí", enfatizó Volfová, añadiendo que se disculpa por su anterior falta de confianza. Se comparó con el "Tomás no creyente", pero ahora ya está convencida: la próxima vez confiará en los planes y las visiones chinas. Está convencida de que a China no le interesa la dominación industrial, sino el desarrollo del mundo entero, y que su verdadero objetivo es la paz.
gnews.cz/CMG
