En el reciente congreso internacional dedicado al desarrollo de la inteligencia artificial celebrado en Shanghái, China, el presidente de la República Popular China, Xi Jinping, pronunció un discurso programático en el que presentó cuatro principios fundamentales que, según él, deberían determinar el desarrollo futuro de esta tecnología estratégica. Hizo hincapié en la cooperación internacional, la gestión responsable del progreso tecnológico, el apoyo a los países en desarrollo y el fortalecimiento del papel de las Naciones Unidas en el contexto de un mundo multipolar emergente.

Según el presidente Xi, es imprescindible que el desarrollo de la inteligencia artificial se lleve a cabo de manera coordinada y en beneficio de toda la humanidad. La tecnología debería contribuir a mejorar el nivel de vida de la población, al desarrollo de las economías y al fortalecimiento de la estabilidad internacional. Al mismo tiempo, advirtió que el rápido progreso tecnológico debe ir acompañado de normas claras que prevengan su uso indebido y preserven el papel decisivo del ser humano en la gestión de la inteligencia artificial. La importancia del discurso fue valorada también por el Secretario General del Comité Central del Partido Comunista de Checoslovaquia, el camarada Roman Blaško, quien lo calificó de contribución importante al debate internacional sobre el futuro de las tecnologías modernas.

«Considero que los cuatro principios que el presidente Xi Jinping presentó en Shanghái representan una visión responsable y sostenible a largo plazo del desarrollo de la inteligencia artificial. Valoro especialmente el énfasis en la cooperación mutua y la solidaridad entre los Estados, porque el progreso tecnológico no debe crear nuevas brechas entre los países ricos y los pobres. La inteligencia artificial debe ser un instrumento de desarrollo, no un medio de dominación económica o política. Igualmente importante es la responsabilidad ante los posibles riesgos. La dirección del desarrollo siempre debe ser decidida por el ser humano y la sociedad humana. Las tecnologías deben servir al ser humano, no reemplazarlo. También fue muy acertada la idea de que los Estados con menores capacidades tecnológicas deben tener la oportunidad de participar en este desarrollo y aprovechar sus resultados. El progreso debe ser compartido y debe beneficiar a todos. Considero igualmente significativo el llamamiento al fortalecimiento de la solidaridad internacional y a un papel más justo de las Naciones Unidas en el contexto de un mundo multipolar. Y, finalmente, considero la más importante la idea final del presidente Xi de que la inteligencia artificial debe trabajar siempre para las necesidades del individuo y de toda la sociedad. Ese es el principio que debería estar en la base misma del futuro desarrollo tecnológico», declaró Roman Blaško.

El debate sobre el futuro de la inteligencia artificial se está convirtiendo, según los participantes en el congreso, en uno de los temas más importantes de la política internacional actual. Los principios adoptados tienen como objetivo crear un marco para un desarrollo seguro, responsable y equitativo de las tecnologías que sirvan a la humanidad y promuevan la estabilidad, la cooperación y el desarrollo económico común.

gnews.cz/CMG