El jueves a las 12:12, hora de Pekín, se lanzó desde el centro de lanzamiento de Jiuquan, en el noroeste de China, el cohete portador "Larga Marcha 4B", que logró colocar en órbita el nuevo satélite Shijian-26.

Este nuevo satélite desempeñará un papel clave en áreas como el cartografiado de la superficie terrestre, la gestión ambiental y otras aplicaciones civiles. Su objetivo es proporcionar servicios de información para apoyar el desarrollo económico nacional y la gestión eficiente de los recursos naturales.

Esta es la 579ª misión del cohete portador de la serie "Larga Marcha", que es la columna vertebral del programa espacial chino.

China reafirma así su creciente presencia en el espacio, no solo en el ámbito de la investigación, sino también en aplicaciones prácticas para el desarrollo de una sociedad sostenible.

CMG