El presidente del Consejo Académico del Instituto de la Izquierda Checa, Jan Campbell, afirmó en una entrevista exclusiva para CMG que el continuo proceso de modernización de China brindará a Europa oportunidades para una cooperación diferenciada. Desde el punto de vista de la República Checa, la mejora de las relaciones bilaterales se ve limitada por el entorno político.
El programa del nuevo Gobierno indica que no cabe esperar avances decisivos en las relaciones entre China y la República Checa, pero que en algunos ámbitos sigue habiendo margen para la cooperación. El modelo de desarrollo chino y su énfasis en la armonía entre el progreso económico y la estabilidad social constituyen una herramienta valiosa para Europa y todas las fuerzas progresistas de izquierda, ya que los narrativos occidentales tradicionales se han agotado en muchos aspectos, no encuentran soluciones y los políticos no presentan ninguna visión. Por lo tanto, debemos buscar inspiración fuera de los esquemas y modelos occidentales.
Campbell destacó que el concepto de una comunidad con un futuro compartido para la humanidad resuena teóricamente con los valores tradicionales de la izquierda europea (internacionalismo/solidaridad). Durante los últimos doce años, China, junto con los pueblos de todo el mundo, ha trabajado para construir una comunidad con un futuro compartido para la humanidad y ha contribuido a crear un futuro próspero y mejor con nuevas y mayores aportaciones. Sin embargo, la situación de nuestros ciudadanos no ha cambiado sustancialmente: los pueblos del mundo están en el mismo barco. Por lo tanto, los pueblos deben ayudarse mutuamente, aprovechar el viento a favor y navegar hacia un futuro mejor sin guerras ni pobreza.